El proyecto busca modernizar la infraestructura, mejorar la accesibilidad y reforzar la seguridad.
- HOY.COM.PY
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) puso en marcha la primera fase de intervención en el histórico espacio verde de más de dos hectáreas. El proyecto busca modernizar la infraestructura, mejorar la accesibilidad y reforzar la seguridad, manteniendo intacto el patrimonio cultural y ambiental del sitio.
La plaza Uruguaya, uno de los espacios públicos más representativos de la capital del país, comenzó una etapa de transformación. Las obras forman parte del proyecto de Revitalización del Centro Histórico de Asunción (CHA), una iniciativa que apunta a rescatar el valor de los puntos emblemáticos de la ciudad para adaptarlos a las necesidades actuales de recreación, convivencia y encuentro ciudadano.
En esta primera etapa, las tareas se concentrarán dentro del perímetro actual del predio. Los trabajos priorizarán la recuperación de los espacios interiores y, de manera destacada, incorporarán las sugerencias y aportes de los vecinos frentistas y de los grupos de paseadores de perros, quienes son los usuarios más habituales del sitio en el día a día.
El plan de obras prevé potenciar el valor ambiental de la plaza asegurando la conservación de su masiva masa arbórea, al tiempo que se renovarán los senderos con pavimentos más confortables y accesibles.
El sector de juegos infantiles será completamente reacondicionado con nuevos equipamientos, y se habilitarán áreas específicas de descanso, la renovación del mobiliario urbano y la mejora integral de los sanitarios públicos, que ahora incluirán instalaciones adaptadas para personas con discapacidad.
La preservación de la memoria histórica es otro de los pilares fundamentales de la intervención. Las esculturas de figuras clave como José Gervasio Artigas, Augusto Roa Bastos y Agustín Pío Barrios permanecerán en sus sitios de honor, junto a piezas clásicas como La Madre, La Bailarina, La Bañista y Venus, las cuales recibirán un marco adecuado para su correcta apreciación.
Esta reconversión es impulsada a través del Programa de Resiliencia Urbana, financiado por el Banco Mundial mediante un préstamo internacional. Las tareas de diseño ejecutivo y ejecución de las obras están formalmente a cargo del Consorcio Palma.

