La medida se da tras las manifestaciones de trabajadores de la cadena de tiendas que denuncian precarización.
El Ministerio de Trabajo intervino la cadena de supermercados Biggie, integrante del Grupo Zuccolillo, tras la manifestación de trabajadores en protesta por supuestas irregularidades laborales e inició una fiscalización laboral para controlar el cumplimiento de las disposiciones establecidas en la normativa vigente.
En ese sentido, inspectores laborales se constituyeron en las oficinas administrativas de la empresa, donde dialogaron con los trabajadores y representantes de la firma. Además, solicitaron información y documentación relacionada con las condiciones de trabajo.
La inspección incluyó pago de salarios, horas extraordinarias, descuentos aplicados a trabajadores, jornadas laborales, contratos de trabajo, inscripción en la seguridad social y cumplimiento del Reglamento Interno de Trabajo.
La empresa fue emplazada a presentar la documentación respaldatoria correspondiente para su análisis técnico por parte de la autoridad laboral, informaron desde la institución.
Algunos trabajadores manifestaron que son víctimas de descuentos salariales aplicados por diversos conceptos como productos vencidos, faltante en caja, multas, llegadas tardías u otras situaciones operativas. Dichas denuncias serán objeto de verificación mediante el análisis de la documentación laboral requerida, ya que podrían constituir descuentos indebidos.
Por su parte, representantes de la empresa dijeron que los trabajadores involucrados en la manifestación formarían parte de un grupo denominado internamente como “comodines”, quienes prestarían servicios en distintas sucursales conforme a las necesidades operativas de la firma.
Sobre el particular, los inspectores señalaron que dicha figura no se encuentra prevista en el Código del Trabajo. El Ministerio de Trabajo continuará con el proceso de fiscalización y análisis de la documentación presentada, adoptando las medidas que correspondan en el marco de sus competencias legales.

