El centro histórico fue un espacio de celebración de la diversidad donde familias enteras disfrutaron de la cultura y la gastronomía de más de 20 países en el marco de la Semana del Migrante.
Una masiva concurrencia registró la segunda edición de la feria Palmear Sin Fronteras, que se desarrolló el pasado sábado en la calle Palma. Familias enteras fueron a disfrutar de la cultura y la gastronomía de más de 20 países en el marco de la Semana del Migrante.
El público presente pudo disfrutar de un gran recorrido cultural con actividades en distintos escenarios, propuestas artísticas y gastronómicas, exhibiciones de danzas tradicionales de Perú, Croacia, Bélgica, Corea, carnaval uruguayo y vallenato colombiano, así como una presentación de k-pop.
“Surgió el año pasado pensando en qué podíamos hacer por la Semana del Migrante para hacer un homenaje a la cantidad de migrantes que viven en nuestro país y fue más exitoso de lo que esperábamos”, indicó Karina Gómez, directora gabinete de Migraciones.
ESPACIO DE UNIÓN
Por su parte, Cielo Moreno, directora de Acción Social de la Oficina de la Primera Dama, señaló que “el centro histórico de cada país tiene que brillar en diferentes aspectos, en lo cultural, en cuanto al patrimonio, en cuanto a la accesibilidad, pero como primer punto que sea un espacio de unión entre las familias”.
Además de los espectáculos culturales de los países participantes, Paraguay marcó presencia con la Orquesta Popular de la Policía Nacional y otros grupos musicales y de danza. Entre los platos tradicionales desfilaron el chivito, la torta frita uruguaya, las arepas venezolanas, el kimchi. También pollo frito coreano, harukami japonés, hornado ecuatoriano, tacos y quesadillas mexicanas, la bandeja paisa colombiana, la feijoada y coixinha brasileña y las empanadas salteñas y tamales de Bolivia.

