Estos “retos” que pueden afectar seriamente la salud física, mental y emocional de niños y adolescentes, señalan.

Actualmente las redes sociales se convirtieron en un escenario en el que cir­culan conductas de riesgo y “retos virales” que pueden afectar seriamente la salud física, mental y emocional de niños y adolescentes. Muchos de estos desafíos se expanden rápidamente por plataformas como Tiktok, Instagram, Youtube o Twitch debido a la presión social, la búsqueda de aceptación, la necesidad de likes o la curiosidad propia de la edad.

Ante este panorama, el Ministerio de Salud realiza talleres para prevenir con­ductas peligrosas y, bajo el lema “no es broma, tiene consecuencias”, de la estra­tegia Escuela Saludable, el jueves informaron sobre la actividad desarrollada en el colegio Sagrado Corazón de Jesús – Salesianito. “La ini­ciativa estuvo dirigida a 174 estudiantes del Tercer Ciclo (séptimo y octavo grado) del turno mañana; tuvo como ejes centrales el fomento de la autorregulación emocional, el fortalecimiento del pen­samiento crítico y la toma de decisiones responsables ante los diversos desafíos peligro­sos difundidos en las plata­formas digitales”, indicaron.

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Los propios estudiantes rea­lizaron dramatizaciones que les permitieron reflexionar en primera persona sobre la presión social, las expecta­tivas del grupo de pares y el impacto real que un reto o una “broma” puede llegar a tener en la salud física, emo­cional y social de un compa­ñero, explicaron.

Un detalle importante fue que durante los talleres se hizo especial hincapié en saber pedir ayuda a tiempo a adultos de confianza, conso­lidar vínculos afectivos salu­dables y desarrollar habilida­des asertivas para afrontar y rechazar la presión de grupo de manera segura.

Antes de citar los principa­les tipos de retos, los espe­cialistas señalan que varios son los factores por los que los adolescentes se embarcan en esta clase de actividades. Por ejemplo, puede ser por nece­sidad de pertenencia, por impulsividad propia del desa­rrollo cerebral, por presión de grupo. En otros casos se pro­ducen por una búsqueda de reconocimiento o por algo­ritmos que premian el conte­nido impactante y hasta por una sensación falsa de control del riesgo.

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