Una mujer llevó a su mascota a una veterinaria para un baño y se lo entregaron muerto y con heridas.
Una mujer denunció ayer que llevó a su perrito de 8 años a la veterinaria para un baño y corte de pelo, pero se lo devolvieron muerto. Ocurrió en el departamento de Itapúa. De acuerdo a la denuncia, el can de la raza caniche habría sido atacado por un perro de la raza rottweiler, propiedad de la doctora, dueña de la clínica.
La víctima, Dina Bernal Falcón, concretó una cita para su perro, llamado Doky, con la clínica agroveterinaria Sur Abasto, situado en Alto Verá. El servicio solicitado fue un baño y un corte de pelo, para evitar el agobio por el calor.
Dina dejó a Doky en la veterinaria y horas más tarde fue a buscarlo, pero le informaron que había fallecido. Le informaron que fue atacado por otro perro y que este acabó con su vida en cuestión de segundos.
La mujer denunció que la veterinaria le entregó a su perro en un cartón y que había sido atacado por el can de la raza rottweiler, de mayor tamaño y fuerza. El cuerpo de Doky presentaba varias heridas compatibles con mordeduras de otro can.

