- Karina Rios
Cada 30 de agosto se conmemora el Día del Agente de Policía. Esta fecha fue instaurada con la intención de reconocer el trabajo que realizan para brindar protección a la sociedad paraguaya, además de celebrar a Santa Rosa de Lima, patrona de todos los policías.
En homenaje a estos héroes de la sociedad, relatamos la historia de servicio de Carlos Miguel Ruiz, quien desde hace 8 años es efectivo de la Policía Nacional, carrera que eligió para ayudar y servir a aquellos que lo necesitan.
Pero la labor de Carlos va más allá de eso. Cuando no está trabajando en las calles para resguardar la seguridad, está rescatando animales indefensos, abandonados a su suerte. “Mi primer rescate fue hace tres años, un perrito que estaba en la lluvia, con una herida en el hocico”, contó el oficial a La Nación/Nación Media.
Recordó que para su primer rescate no tenía dinero y que atendiendo a la gravedad de la herida, el animal necesitaba asistencia urgente, por lo que lo llevó a la veterinaria de su perro. Allí, gracias a la comprensión de la doctora Dalia, pagó por la asistencia recién a fin de mes. Ese primer rescate fue el inicio de una cadena de ayuda para los animalitos más vulnerables.
El perro tuvo una recuperación lenta, pero encontró un hermoso hogar, recordó. “Lo entregué en adopción y luego ya vi otra perrita en la calle, no tenía un solo pelo, entonces la llamé Campanita. Ella está muy viejita ya y sigue conmigo hasta ahora. Así se fue dando un rescate tras otro, cuando eso solo con mi dinero y recursos”, indicó.
REFUGIO
Carlos no pudo despegarse del amor de 10 perritos rescatados, pero no los podía tener a todos en su casa. Entonces, decidió que cinco se quedarían con él y los otros cinco serían adoptados por su mamá. “Pasó el tiempo y ya me quedé sin lugar, fue ahí donde conocí a ña Eugenia, una mujer con un corazón noble, que me dio una parte de su terreno para construir un pequeño refugio”, manifestó a LN.
En Año Nuevo de 2022, cuando el agente rescató a Coco, un perrito que tenía las patas agusanadas y estaba muy enfermo, nació el refugio Los Pikilines, que es sostenido gracias a la ayuda de personas particulares, amigos y camaradas de Carlos.
“De a poco más gente se va sumando, empresas donan alimentos y el año pasado funcionarios de empresas privadas nos hicieron una donación que permitió cerrar totalmente el refugio. Estoy muy agradecido con ña Eugenia, quien cuida, cocina y mima a todos los perritos del refugio”, refirió.
VETERINARIO
Carlos agradeció al equipo de Azuvet y al doctor Tomás, quienes siempre están para los rescatados y a todas las personas que colaboran. “Sin ellos, rehabilitar y salvar a tantos animalitos sería imposible”, afirmó.
El oficial Carlos ahora se está preparando para ser médico veterinario y al terminar su carrera sueña con tener una clínica en la que ayudará a los animales de forma gratuita, especialmente a los que fueron rescatados.
Entre sus proyectos también está crear una fundación que permitirá recibir más apoyo de las empresas para aumentar los recursos y ayudar a más animales. Se puede hacer seguimiento de cada caso en TikTok, Instagram y Facebook como @un_policia_que_rescata.