Ciudad del Este. Agencia Regional.
La unidad K122 de Minga Guazú del Cuerpo de Bomberos Voluntarios del Paraguay intervino en un hecho poco usual al tener que desprender de la cabeza de un niño una olla de metal a presión. Ocurrió ayer a la tarde cuando una familia con el niño en brazos llegó de urgencia a la base de los bomberos a pedir auxilio para poder retirar el utensilio.
“Nuestros voluntarios vivieron un servicio bastante particular cuando un menor de edad acudió hasta el cuartel acompañado de sus familiares con un objeto poco común atorado en la cabeza: ¡una olla de metal!“, informó en su cuenta social la unidad K122 de los bomberos.
“Inmediatamente, el equipo de guardia evaluó la situación y utilizó las técnicas adecuadas para realizar la extracción de forma segura”, agrega el escrito de explicación divulgado por los bomberos de la unidad K122 de Minga Guazú.
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Menciona igualmente que “afortunadamente, el procedimiento fue todo un éxito y el niño se encuentra en perfecto estado, ya listo para regresar a casa con una anécdota inolvidable”.
El capitán Arnaldo Maciel de la unidad interviniente explicó a La Nación/Nación Media que, de acuerdo a lo referido por los padres, el niño habría estado jugando dentro de la casa cuando escucharon la exclamación del mismo y lo encontraron con la olla por su cabeza.
La familia, desesperada, acudió a la base de bomberos más cercana, ubicada a unos dos kilómetros de la casa donde se logró desprender el objeto de la cabeza del niño.
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