El robo de un teléfono celular en el barrio Recoleta de Asunción derivó en una denuncia por dos transferencias bancarias y varias compras mediante código QR que sumaron G. 32 millones. El afectado, Jorge “Conejo” González, presentó la denuncia ante la Comisaría Sexta Metropolitana. El monto no incluye el valor del equipo sustraído.
Según el relato asentado en la denuncia, el asalto ocurrió el 20 de octubre, alrededor de las 12:50, cuando la víctima caminaba por la avenida Mariscal López, casi Juan S. Bogarín. Dos desconocidos se aproximaron en una motocicleta y uno de ellos le arrebató un iPhone 17 Pro Max de color naranja. El denunciante señaló que el acompañante llevaba una cinta reflectiva.
La secuencia de operaciones denunciadas comenzó pocos minutos después. A las 12:58 se realizó una transferencia de G. 10 millones desde la cuenta del afectado en Banco Itaú hacia una cuenta de ueno bank. A las 12:59 se registró otro envío, por G. 10.400.000, a una segunda cuenta de ueno bank, a nombre de un beneficiario distinto. Ambas transacciones totalizan G. 20.400.000.
A esos movimientos se agregan compras mediante código QR por G. 12 millones en un local de Biggie situado sobre Azara y Estados Unidos, también en Asunción y en un local de Meta Sport. La denuncia indica que el teléfono tenía aplicaciones abiertas cuando fue sustraído, circunstancia que habría facilitado el acceso a las cuentas.
El caso quedó registrado en el acta N.º 8017/2026. El documento identifica las cuentas receptoras y a sus titulares, pero esos datos no establecen por sí solos quién ejecutó las transferencias ni una eventual vinculación con los autores del robo. La Policía cuenta con todos los datos y avanza con su investigación.
El afectado manifestó además que existe una constancia de las cámaras de seguridad de los comercios donde se habrían efectuado las compras. Estos registros podrían aportar elementos para reconstruir lo ocurrido.
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