Itaipú Binacional informó que las condiciones meteorológicas estables sin lluvias en la región propiciarán una reducción gradual del nivel del río Paraná durante el fin de semana. No obstante, las autoridades meteorológicas advierten que para mediados de la próxima semana se aguardan nuevas precipitaciones de intensidad moderada a fuerte en las cuencas superiores y en el río Iguazú, lo que podría generar nuevos repuntes en el cauce.
Esta mejora temporal se ve impulsada por la disminución del caudal del río Iguazú, el cual descendió de 16.000 a 9.000 metros cúbicos por segundo (m³/s), aunque manteniéndose aún seis veces por encima de su promedio habitual. Paralelamente, las descargas provenientes de las centrales hidroeléctricas brasileñas Porto Primavera y Rosana sostienen un elevado flujo hacia el embalse, obligando a mantener abiertas las compuertas del vertedero durante el fin de semana.
Desde la entidad explicaron que la apertura de las canaletas del vertedero responde a un procedimiento técnico estandarizado que garantiza un manejo controlado y seguro, sin agravar de por sí la situación de las comunidades ribereñas. No obstante, se insta a la población a seguir con cautela los reportes meteorológicos y los datos del Boletín Hidrológico emitido por la Binacional.
600 familias asistidas
En el plano de la asistencia social, la Asesoría de Responsabilidad Social de Itaipú, en coordinación con las Fuerzas Armadas y voluntarios, ha evacuado preventivamente a más de 600 personas en los barrios San Rafael y San Agustín de Ciudad del Este. Las familias afectadas fueron trasladadas a albergues temporales seguros, donde continúan recibiendo atención integral y asistencia logística.
En la margen brasileña, las autoridades no reportaron nuevas afectaciones en viviendas de Vila Bancária, Cataratas Iate Clube ni Porto de Areia. Los pobladores reubicados permanecen resguardados en refugios habilitados o en casas de familiares mientras se monitorea la evolución del cauce hídrico.
Por último, Itaipú ratificó el compromiso de un equipo especializado de más de 20 ingenieros y técnicos que realizan la inspección constante de la presa y el monitoreo de más de 3.000 instrumentos de medición. Este trabajo coordinado entre diversas áreas garantiza la integridad estructural de la hidroeléctrica y la seguridad de las poblaciones aledañas.

