Corresponsalía en Itapúa. San Cosme y Damián.
“¿A dónde iríamos si este es nuestro lugar?”, se pregunta con la voz quebrada uno de los tantos pobladores que hoy ven su vida sumergida bajo más de tres metros de agua. En la zona costera, el río no dio tregua y borró de un plumazo los hogares, pertenencias y animales de unas 160 familias de pescadores artesanales e isleños de Yacyretá. La crecida actual, implacable y sensiblemente peor que la de años anteriores, mantiene inundados los caminos y dejó sepultadas más de 150 viviendas, obligando a los vecinos a refugiarse en zonas altas, embarcaciones y en los 80 metros de albergue temporal levantados a toda prisa.
Detrás de las cifras hay rostros humanos marcados por el frío, la angustia y la incertidumbre. Entre los afectados se cuentan más de 60 niños y cerca de 40 adultos mayores que sobreviven en medio del barro y la humedad acumulada durante más de dos meses de inundación.
Con el agua tan alta, la pesca se volvió imposible y las familias quedaron completamente paralizadas, sin sustento ni ingresos económicos. Para muchos, las embarcaciones se convirtieron en el único techo seguro, aunque la falta de motores vuelve dramático cada desplazamiento.
La mayor preocupación de los padres se concentra en la salud de los más pequeños. Con el frío y la humedad constante, abundan los cuadros febriles, el tĩsyũ (gripe) y diversas afecciones respiratorias entre los niños. Aunque los médicos del Centro de Salud de San Cosme se hicieron presentes en una ocasión, las familias claman por la presencia urgente y continua de brigadas médicas que puedan atender la emergencia sanitaria en los refugios.
Las 160 familias apelan al corazón de las autoridades del Gobierno Nacional y de la Entidad Binacional Yacyretá para que no las dejen en el olvido y visiten la zona golpeada. La necesidad es apremiante: hacen falta alimentos no perecederos, colchones, mantas, motores para las lanchas y, sobre todo, chapas para poder techar más refugios, mientras esperan que el agua devuelva lo que se llevó. La ayuda se puede hacer llegar a través del presidente del barrio Puerto Carrizal, Fermín Duarte, al (0983) 641-652.

