La gerente de Salud del Instituto de Previsión Social (IPS), Dra. Irene Benítez, junto a directivos del Hospital Central, realizó una jornada de verificación técnica en la Unidad de Emergencias Médicas de Adultos (UEMA) y en el albergue de familiares. La comitiva evaluó las recientes intervenciones de infraestructura y la reorganización de servicios impulsadas con el propósito de optimizar los tiempos de respuesta y brindar una atención más digna y confortable a los asegurados.
Entre los avances destacados durante el recorrido resalta la habilitación de un consultorio de respuesta rápida, concebido para descongestionar el flujo asistencial durante las horas pico. Este nuevo espacio operará como un módulo satélite del Centro de Atención Ambulatoria (CAA), brindando cobertura directa a pacientes con cuadros de baja complejidad que requieran evaluaciones ágiles o la administración puntual de medicamentos.
Con la puesta en marcha de este mecanismo, las autoridades buscan descentralizar la demanda y optimizar el sistema de triaje dentro del servicio de urgencias. La clasificación metódica de los pacientes permitirá priorizar la capacidad instalada y el personal asistencial en la atención inmediata de aquellos cuadros clínicos de mayor gravedad o de riesgo vital que ingresen al establecimiento.
Reestructuración del albergue
De forma paralela, el plan de mejoras contempló una reestructuración integral del albergue destinado a los acompañantes de los internados. La intervención establece un sistema de registro obligatorio para los usuarios de las instalaciones, medida orientada a prevenir el hacinamiento, reducir los riesgos de infecciones intrahospitalarias y garantizar un entorno adecuado de descanso durante la estadía de las familias.
Asimismo, la implementación de controles de acceso en las dependencias del albergue fortalecerá las condiciones de seguridad operativa para pacientes, acompañantes y el plantel médico. Esta disposición busca mitigar vulnerabilidades y prevenir incidentes vinculados a la presencia de personas no identificadas dentro del predio hospitalario, tales como hurtos o eventuales emergencias edilicias.
Desde la administración del IPS reafirmaron que la readecuación funcional de ambos espacios constituye un paso clave dentro de la política de optimización de los recursos institucionales. Las autoridades anunciaron que continuarán monitoreando el impacto de estas reformas para consolidar servicios de salud eficientes, seguros y adaptados a las exigencias operativas del Hospital Central.

