La confirmación de dos casos de meningitis bacteriana en instituciones educativas de Caacupé encendió las alarmas sanitarias en el departamento de Cordillera. La contingencia afecta a un niño de 9 años de la escuela Teniente Fariña y a una adolescente de 15 años de la escuela Santa Teresita, cuyos diagnósticos se registraron con pocos días de diferencia. Frente a esta situación, las autoridades locales activaron los protocolos de contención e instaron a la ciudadanía a mantenerse atenta ante posibles manifestaciones de la afección.
De acuerdo con las indagaciones de la Tercera Región Sanitaria, las evaluaciones epidemiológicas permitieron determinar que no existe un vínculo epidemiológico directo entre ambos pacientes. Los profesionales de la salud ya identificaron al círculo de contactos estrechos, administraron el tratamiento preventivo mediante quimioprofilaxis en los casos indicados y mantienen bajo estricto monitoreo a los expuestos, sin que hasta la fecha se hayan detectado nuevos contagiados.
En respuesta al caso confirmado en el cuarto grado de la escuela Teniente Fariña, el Comité de Gestión de Riesgos institucional dispuso la interrupción de las clases presenciales. La medida temporal fue adoptada para ejecutar labores profundas de higienización y desinfección en las aulas, garantizando la continuidad de las actividades académicas a través de plataformas virtuales mientras se completa el procedimiento en el recinto escolar.
Desde el Ministerio de Salud remarcaron que el contagio del meningococo se produce por contacto directo y prolongado mediante secreciones respiratorias, descartando que la cercanía casual represente una vía frecuente de transmisión. Los expertos recordaron que es vital acudir de urgencia a un centro médico ante señales de alarma como fiebre elevada, cefalea intensa, rigidez de nuca, vómitos, somnolencia extrema o convulsiones.
La Región Sanitaria aclaró que no se aconseja el cierre masivo de escuelas ni la aplicación de fumigaciones, ya que estas no previenen la meningitis bacteriana. Como barreras efectivas de protección, la cartera sanitaria insiste en mantener el esquema de vacunación al día, la higiene constante de manos y el hábito de no compartir elementos de uso personal, en especial vasos, cubiertos y bombillas de tereré.

