Las inundaciones provocadas por la crecida de ríos y arroyos continúan causando graves estragos en distintos puntos de Paraguay. En Ciudad del Este, al menos 287 familias tuvieron que abandonar sus hogares, mientras que en la ciudad de Ayolas, departamento de Misiones, unas 60 familias fueron evacuadas y reubicadas en albergues y refugios temporales ante el avance del río Paraná.
El titular de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Cnel. Arsenio Zárate, explicó que la contingencia en Alto Paraná responde al aumento del caudal del río Iguazú y la crecida del Acaray. El masivo volumen de agua del Iguazú genera un represamiento sobre el Paraná, lo que dificulta el vertido de los arroyos internos y agrava los anegamientos en las zonas urbanas.
El impacto del temporal se extenderá progresivamente a otras localidades ribereñas como Cerrito, en Ñeembucú, Yabebyry, en Misiones, y Coronel Martínez, en Guairá. En Ayolas, donde los espacios disponibles ya se encuentran totalmente ocupados, las brigadas construyen viviendas provisorias a la espera de que el nivel del Paraná alcance su pico máximo para comenzar su paulatino descenso.
Paralelamente, la SEN mantiene bajo estricta alerta el comportamiento del río Paraguay, cuyo nivel experimentó un incremento superior a un metro en tan solo una semana, alcanzando los 2,02 metros. Tomando como referencia los antecedentes del fenómeno El Niño de 2018 y 2019, las autoridades proyectan una eventual expansión de las inundaciones y un mayor repunte para finales de este año.
Ante este escenario, la institución inició la notificación a los intendentes municipales para activar planes de contingencia preventiva en las comunidades vulnerables. Asimismo, el ministro Zárate anunció un recorrido de inspección técnica por los sectores anegados de Ñeembucú y Ayolas para evaluar sobre el terreno el despliegue de la asistencia humanitaria.

