El Instituto de Previsión Social (IPS) emitió un comunicado oficial y desmintió categóricamente las versiones difundidas en redes sociales sobre un presunto riesgo de desabastecimiento en la sección de cocina del Hospital Central. Desde la previsional aseguraron que la alimentación de los pacientes internados está plenamente garantizada, saliendo al paso de las informaciones falsas y llevando tranquilidad a los asegurados y sus familiares sobre la continuidad del servicio de nutrición.
La ingeniera Priscila López, representante de la Dirección Operativa de Contrataciones del IPS, explicó que la entidad opera bajo un esquema de planificación preventiva que asegura stock e insumos para los próximos meses. López precisó que la última adjudicación para el rubro de alimentos, formalizada en mayo de 2025 con una vigencia de 18 meses mediante entregas fraccionadas, cuenta con un saldo contractual holgado para responder sin interrupciones a los requerimientos del centro médico.
“De esos contratos, ejecutados bajo la modalidad de entregas fraccionadas, apenas se utilizó un 60 % en 14 meses. Esto nos da un margen de siete meses más de provisión continua. Incluso, ante cualquier eventualidad, la ley nos permite realizar ampliaciones contractuales que garantizan el servicio por otros cinco meses”, detalló la funcionaria en declaraciones a la radio 650 AM, ratificando el respaldo operativo de la institución.
En forma paralela al desarrollo de los contratos en ejecución, la previsional ya inició el nuevo proceso licitatorio correspondiente en el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP). La convocatoria contempla la adquisición de 116 ítems de insumos alimentarios con un presupuesto estimado de entre G. 16.300 y G. 16.400 millones, destinado a cubrir un periodo de abastecimiento de 12 meses.
Las autoridades del IPS instaron a la ciudadanía y a los medios de comunicación a verificar la veracidad de los datos antes de compartir contenidos en plataformas digitales. Desde la entidad remarcaron que la propagación de falsas alarmas genera inquietud innecesaria entre los usuarios del sistema de salud, reafirmando el compromiso institucional de mantener canales de información rigurosos y transparentes.

