Un grupo de vecinos advierte que varias personas presentan síntomas respiratorios inusuales. En otra comunidad aparecen animales enfermos o muertos sin una causa conocida. En una radio local comienza a circular una preocupación que se repite entre los pobladores. Hasta ahora, situaciones como estas podían quedar limitadas al ámbito comunitario o tardar en llegar a las autoridades sanitarias. Paraguay busca convertirlas ahora en posibles señales de alerta, explicaron este martes desde el Ministerio de Salud.
Para ello se puso en marcha la Red Tero Tero, una estrategia que incorpora a las propias comunidades a la vigilancia epidemiológica. La iniciativa parte de una idea sencilla: quienes viven en un territorio suelen ser los primeros en advertir cambios que pueden pasar inadvertidos para los sistemas tradicionales de monitoreo.
La red fortalece la Vigilancia Basada en Eventos, un mecanismo mediante el cual información, rumores o situaciones inusuales detectadas por las personas, medios de comunicación, redes digitales y otros canales pueden ser comunicados, analizados y verificados por los equipos responsables de la salud pública.
Una situación observada en una comunidad puede ser reportada para su evaluación y, si se confirma que representa un riesgo, contribuir a activar oportunamente las medidas correspondientes.
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Red que llega al territorio
La propuesta comenzó a tomar forma a partir de experiencias piloto desarrolladas en Guairá y Ñeembucú, cuyos resultados permitieron avanzar hacia un modelo de vigilancia con mayor participación comunitaria.
Actualmente, el fortalecimiento de esta estrategia alcanza a:
- Misiones
- Ñeembucú
- Presidente Hayes
- Boquerón
- y Alto Paraguay, departamentos que reúnen zonas rurales, comunidades indígenas, áreas fronterizas y territorios donde el acceso a los servicios de salud puede presentar mayores dificultades.
En el marco de la iniciativa fueron identificadas redes comunitarias en 61 establecimientos de salud, mientras que más de 200 profesionales, autoridades municipales, representantes de servicios públicos y líderes comunitarios participaron de actividades de capacitación en epidemiología básica, gestión territorial de riesgos y preparación ante posibles emergencias.
El conocimiento del territorio como herramienta
Tero Tero no se limita a incorporar tecnología. Uno de sus principales componentes es aprovechar el conocimiento que tienen las comunidades sobre lo que ocurre a su alrededor.
Por eso, la estrategia contempla las características culturales y lingüísticas de cada zona. Los materiales fueron validados con distintos actores, incluidas comunidades indígenas, y se promueve el uso del guaraní, las lenguas indígenas, las radios comunitarias y otros medios locales para facilitar la comunicación de posibles señales.
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La propuesta también busca que la información no dependa exclusivamente de los canales oficiales. Una alerta puede surgir de una conversación entre vecinos, una comunicación recibida por una radio comunitaria, una publicación en internet o una situación observada directamente en el territorio.
La comunidad no determina por sí misma que existe una epidemia, sino que aporta información que puede ayudar a los equipos de vigilancia a detectar antes un posible evento de salud pública.
La Red Tero Tero forma parte, además, de un proceso más amplio de fortalecimiento de la inteligencia epidémica y la vigilancia basada en eventos en Paraguay, que incluye la expansión del sistema EIOS hacia las Unidades Epidemiológicas Regionales.
De esta manera, la estrategia busca cerrar una brecha histórica: que aquello que primero se detecta en un barrio, una compañía, una comunidad indígena o una zona fronteriza no quede como un comentario aislado, sino que pueda transformarse en una señal analizada por el sistema sanitario y, cuando corresponda, en una respuesta temprana.

