El pintoresco barrio de Loma San Jerónimo de Asunción fue el escenario de la celebración del Día Nacional del Jopará, donde ayer unas 400 personas se reunieron para degustar esta emblemática preparación. La jornada, organizada por la Municipalidad de Asunción a través de su Dirección de Acción Cultural, se trasladó a esta comunidad debido a los trabajos de remodelación que se ejecutan en la tradicional plaza Uruguaya.
Durante el encuentro, el promotor cultural Clemente Cáceres guió la elaboración en vivo de las dos variedades tradicionales del platillo: el jopará kesu (con queso) y el jopará so’o (con carne). El historiador gastronómico explicó que esta costumbre se remonta a la época prerrománica de los carios guaraníes, época en la que la comida abundaba; más tarde, los misioneros franciscanos reforzaron la narrativa del Karai Octubre para incentivar el ahorro y la previsión entre los pobladores.
Por su parte, el chef e investigador antropológico Vidal Domínguez destacó en entrevista con 920 AM la riqueza culinaria del país. Detalló que este guiso a base de locro, porotos, verduras y queso Paraguaym no solo posee un alto valor nutricional, sino que sintetiza la resistencia cultural del pueblo paraguayo y sitúa a su gastronomía entre las más diversas de la región.
Según la tradición oral, el Karai Octubre es representado como un campesino de rasgo duro, con sombrero de paja y arreador de ysypo, que recorre las casas a inicios del décimo mes. Su misión es vigilar que las familias hayan trabajado la tierra y almacenado provisiones para afrontar la época de escasez de cosechas; quienes ofrecen un abundante plato de jopará quedan protegidos contra la miseria.
La conmemoración responde a un ciclo agrícola ancestral previo a la llegada de los españoles. Octubre marcaba históricamente el periodo de mayor carestía en el campo, cuando mermaba la disponibilidad de mandioca, maíz y otros cultivos, por lo que mezclar los granos restantes era la estrategia ideal para garantizar el sustento comunitario.
Las autoridades municipales valoraron la masiva concurrencia de vecinos y visitantes al Centro Cultural San Jerónimo; que igualmente tuvo su réplica en el Mercado 4. Con este evento, Asunción reafirma su compromiso de preservar las raíces populares, transformando un mito folclórico en una fiesta comunitaria donde la gastronomía sirve como puente para mantener viva la memoria colectiva.

