Un docente de 27 años accedió a una nueva oportunidad de vida al someterse exitosamente al trasplante renal n.º 12 del año en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS). El procedimiento fue posible mediante una compleja articulación con el Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT) y la intervención coordinada de un equipo médico multidisciplinario, poniendo fin a cinco años ininterrumpidos de tratamiento de hemodiálisis.
Debido a sus características inmunológicas, el joven era considerado un paciente altamente sensibilizado, condición que elevó la dificultad para hallar un donante compatible. Tras atravesar un largo proceso de espera signado por diez intentos fallidos previa convocatoria, la intervención quirúrgica se concretó finalmente en su llamado número 11, respaldada por la perseverancia del cuerpo profesional y el acompañamiento constante de su entorno familiar.
La Dra. María Gloria Orué, coordinadora de Trasplante del IPS, valoró el esfuerzo colectivo y la constancia del receptor durante el proceso: «Este trasplante es el resultado de años de seguimiento, de la excelente adherencia del paciente y del esfuerzo coordinado de muchos profesionales que nunca dejaron de buscar una oportunidad para él. Cuando aparece la oportunidad adecuada, todo el equipo debe estar preparado para actuar».
La compleja intervención movilizó a especialistas de Nefrología, Cirugía Vascular, Urología, Anestesiología, enfermería e instrumentación quirúrgica, demostrando la capacidad técnica de la red sanitaria pública. El equipo de nefrólogos estuvo integrado por la Dra. María Gloria Orué, la Dra. Adriana Martínez, el Dr. Pablo Jara, la Dra. Lisandry Rodríguez, la Dra. Alba Benítez, la Dra. María del Carmen Romero y el Dr. Gabriel Báez, mientras que el área vascular contó con los doctores Roberto Filizzola, Felipe Gavilán, Rebeca Garcete y Edgard Caballero.
Completaron la nómina de profesionales los urólogos Aldo Samaniego, Enrique Fernández y Oscar Schupp; los anestesiólogos Derlis Gauto, Jazmín Espínola, Alan Villalba y Stefani Meza; junto al personal de instrumentación conformado por los licenciados Edgar Fascio, Andrea Maldonado, Luz Meza, Ada Villalba y Carmen Núñez. Con la evolución favorable del paciente, el caso ratifica la importancia del trabajo en equipo y el compromiso institucional para transformar vidas mediante la donación de órganos.

