Las carencias de la salud pública y las condiciones en que trabajan los médicos fueron analizadas durante un encuentro entre el cardenal Adalberto Martínez y representantes del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed), en momentos en que el gremio mantiene sus reclamos ante el Gobierno tras una huelga nacional y la renuncia de especialistas en distintos centros sanitarios.
La reunión se realizó en el Seminario Metropolitano y estuvo encabezada por la doctora Rossana González, secretaria general del Sinamed, junto con otros seis representantes del gremio. Por el Arzobispado participaron, además del cardenal Martínez, el secretario canciller, presbítero Aldo Bernal; Jorge Talavera; la hermana Nancy Fretes; Martín Berdén; Carlos García, de la Dirección de Desarrollo Humano Integral, e Imelda Núñez.
Al iniciar la conversación, el cardenal Martínez señaló que la preocupación de la Iglesia por la situación sanitaria no surgió a raíz del actual conflicto gremial. Recordó que el pasado 14 de agosto, durante una reunión de los obispos con el presidente de la República y ministros del Poder Ejecutivo, la salud pública fue uno de los principales asuntos abordados.
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En ese contexto, sostuvo que hablar de salud integral no se limita al presupuesto, los medicamentos, los insumos o la infraestructura, sino que también comprende las condiciones en que desempeñan sus funciones los trabajadores sanitarios. “Cuidar a quienes cuidan”, planteó, al remarcar que médicos y demás profesionales de la salud también requieren atención y acompañamiento.
El cardenal puso especial énfasis en la carga física, mental y emocional que supone la labor médica. Señaló que una hora de trabajo frente al dolor de un paciente, una urgencia o una familia angustiada no tiene la misma exigencia que una hora en otras actividades. Por ello, consideró necesario prestar atención también a la salud física y mental de quienes están al frente de la atención sanitaria.
A su turno, González expuso ante el cardenal y los demás participantes el proceso de movilización desarrollado por el gremio antes de llegar a la huelga nacional de la semana pasada y a las posteriores renuncias de especialistas. La dirigente detalló los cuatro principales reclamos del sector: mejores condiciones laborales y disponibilidad de insumos en los hospitales, mayor cantidad de nombramientos, reajuste del salario y pago doble por los días feriados trabajados.
La secretaria general del Sinamed sostuvo que durante años se fueron normalizando deficiencias que no deberían ser aceptadas dentro del sistema público. Según explicó, esta situación terminó llevando al sector a un punto límite que, además de afectar a los trabajadores sanitarios, compromete la dignidad y las condiciones en que reciben atención los pacientes.

