Familiares, vecinos, amigos, compañeros y conocidos despidieron al guardia asesinado en un violento asalto ayer en Presidente Franco, departamento de Alto Paraná, para robarle su arma.
Ramón Medina Báez (53) resultó víctima de robo agravado mientras ejercía como custodio de una estación de servicios. Falleció como consecuencia de tres impactos de bala.
“Nosotros pedimos justicia. Ya no vamos a poder recuperar a nuestro hermano, pero que pague el que hizo esto, para que no le pase lo mismo a otra familia, a otro padre de familia”, manifestó la hermana del fallecido, en declaraciones a C9N.
Recordó a la víctima como una persona trabajadora y preocupada por su familia. En ese sentido, mencionó que el trabajador deja una hija huérfana y sin el sostén económico a un padre de avanzada edad y enfermo del corazón.
“En la calle, como animal, le mataron a mi hermano”, lamentó la mujer, quien mencionó que hacía un mes que el finado había empezado a trabajar como guardia seguridad. Anteriormente cumplía tareas en una cantera.
Asimismo, comentó que pertenecen a una familia de escasos recursos y que decidió cambiar de trabajo por su edad. Precisamente, el 31 de agosto cumpliría 54 años, dijo la entrevistada. “Cuando tenemos edad ya tenemos muchas enfermedades; entonces, otro hermano le consiguió este trabajo para que no haga más trabajo pesado porque mucho ya luchó”, explicó.
Los investigadores revelaron que el guardia no llevaba un chaleco antibalas, sino un chaleco táctico. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Seguridad Privada y Afines del Paraguay (SINTRASPAP) repudió el hecho a través de un comunicado y pidió mayor seguridad y mejores condiciones laborales.
“Esto no puede seguir pasando. Las empresas de seguridad tienen la obligación de garantizar puestos seguros, con caseta y condiciones mínimas de protección para sus guardias”, manifestaron. El caso se encuentra a cargo de las autoridades policiales y del Ministerio Público.
Leé más: El calor predominará en el Día de la Amistad, con máxima que alcanzará 36 °C

