Con 30 años, Deyse de Souza es una compatriota que estudia en el Brasil desde hace dos años. Allí se abrió espacio como diseñadora gráfica y especialista en branding, destacándose como profesional. “Ayudo a empresas y profesionales a construir identidades sólidas”, dijo a La Nación Nación/Media.

Se instaló en suelo brasileño en mayo de 2024. “Soy de Asunción, orgullosamente paraguaya, llevando nuestra esencia a donde sea que vaya”, expresó.

Su partida se dio por el deseo de expandir sus horizontes profesionales y académicos. “Sentí que era el momento de desafiarme en un mercado diferente y más grande”, indicó.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Calificó la experiencia de increíblemente transformadora. “Me permitió conocerme más a fondo, no solo como profesional sino como persona. Cada día es una oportunidad de aprendizaje y de sentirme más plena en el proceso”, destacó.

Pero también ha tenido que afrontar dificultades. “Lo más difícil siempre es la distancia de los afectos, adaptarse a una cultura que, aunque cercana, tiene sus propios ritmos, y la organización de gestionar un estudio propio en el extranjero”, subrayó.

Afirmó que logró superar desafíos refugiándose en lo que ama y aceptando que no siempre se puede con todo. “La clave siempre fue la resiliencia y mantener el enfoque en mi propósito”, subrayó.

Te puede interesar: Guairá supera las 92 mil consultas en salud en un solo mes

Uno de los desafíos fue adaptarse a la cultura, dijo Deyse de Souza. Foto: Gentileza

Emprendimiento

Estando lejos de su tierra, la compatriota decidió encarar un emprendimiento. “Soy diseñadora gráfica y especialista en branding. Ayudo a empresas y profesionales a construir identidades sólidas”, explicó.

Consultada sobre el motivo que la llevó a emprender, respondió que tener la libertad de crear y expandir sus propios servicios. “Me fue muy bien; fue un camino de mucho esfuerzo, pero de grandes satisfacciones al ver los resultados de mis clientes”, apuntó.

Su meta para este año es consolidarse y elevar la experiencia de sus clientes al siguiente nivel.

No quiso finalizar la entrevista, sin agradecer a su familia y amigos por ser el “motor y sostén emocional” en los días donde el camino se pone difícil.

A sus profesores de la facultad, porque “más allá de lo técnico, me brindaron las herramientas y la seguridad necesaria para consolidar mi propio criterio visual y profesional”, resaltó. Y a sus clientes. “Por confiar en mi visión y permitirme elevar sus marcas; sin su confianza, este crecimiento constante no sería posible”, remarcó.

Leé más: Trágico accidente en Amambay: fallecen un bebé de 45 días y una niña de 10 años

Déjanos tus comentarios en Voiz