Un adolescente de 15 años recibió un trasplante cardíaco en el Hospital General Pediátrico “Niños de Acosta Ñu”, en lo que representa el primer procedimiento de este tipo realizado en la institución durante el año 2026.
El paciente, de nacionalidad argentina con residencia en Paraguay, ingresó al centro asistencial el pasado 17 de febrero, afectado por una grave enfermedad cardíaca. Ante el progresivo deterioro de su estado de salud, el equipo médico decidió, el 10 de marzo, implantar un dispositivo de asistencia ventricular tipo Berlin Heart, que permitió mantener la circulación sanguínea mientras se aguardaba un donante compatible.
El trasplante cardíaco fue concretado el 31 de marzo mediante una intervención de alta complejidad, que implicó una rigurosa coordinación médica y logística. Actualmente, el paciente permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos Cardiológicos, bajo soporte de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), atravesando las horas críticas posteriores a la cirugía, consideradas determinantes para la evolución del nuevo órgano.
Este procedimiento corresponde al trasplante cardíaco número 22 realizado en el hospital desde el inicio del programa en 2012. El último caso registrado había sido en el año 2024. En tanto, otros pacientes pediátricos continúan en lista de espera del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT).
Lea también: Piden orar por Esteban Benegas, que está siendo sometido a un trasplante cardíaco
Cabe destacar que este tipo de intervenciones, caracterizadas por su alta complejidad y elevado costo, son financiadas por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), con el acompañamiento de las fundaciones Ceci y Santa Librada, además del trabajo articulado de equipos multidisciplinarios e instituciones involucradas en todo el proceso.
Desde el hospital informaron que la evolución del paciente será comunicada exclusivamente a través de reportes oficiales, en caso de registrarse novedades relevantes.
En este contexto, las autoridades reiteraron la importancia de la donación de órganos, un acto solidario que puede salvar vidas o mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes. Asimismo, recordaron que, conforme a la Ley Anita (N.º 6.170/18), toda persona mayor de 18 años es considerada donante tras su fallecimiento, salvo que haya manifestado expresamente lo contrario ante el INAT.
La donación es un eslabón fundamental para que estos procedimientos sean posibles, permitiendo que equipos especializados evalúen la compatibilidad, realicen la ablación y concreten el trasplante en pacientes que dependen de esta oportunidad para seguir viviendo.

