La crisis deportiva del Sportivo Luqueño alcanzó su punto más crítico tras el grave atentado que sufrieron los jugadores del plantel auriazul en la tarde de ayer viernes. Los dirigidos por Pedro Sarabia fueron atacados con explosivos mientras finalizaban su entrenamiento en la cancha de la Liga Luqueña de Fútbol.
El jugador Jonathan Ramos, de tan solo 18 años, resultó herido en el suceso registrado en la ciudad de Luque. Las autoridades del club ya presentaron la denuncia formal para que la Policía Nacional y el Ministerio Público investiguen y den con los responsables.
Te puede interesar: Condenan a 10 y 11 años de prisión a dos falsas religiosas por trata de personas
Ante la magnitud de lo ocurrido, la institución auriazul emitió un duro comunicado en el que manifiesta su más enérgico repudio y condena absoluta. En el documento, la directiva denuncia que este no representa un hecho aislado, sino que se suma a una serie de episodios similares ocurridos anteriormente.
El club fue tajante al señalar la preocupante inacción y el silencio de las autoridades competentes, advirtiendo que la falta de resultados concretos en denuncias previas deja a sus deportistas y colaboradores en un estado de total vulnerabilidad.
Asimismo, el Auriazul alertó sobre la peligrosidad de los discursos de intolerancia y hostigamiento que circulan en el entorno del fútbol, identificándolos como el combustible que propicia la escalada de estos atentados.
Podés leer: Fiscal imputó a funcionarios de la Senad por quebrantamiento de depósito

