El obispo de la diócesis de Cordillera, Ricardo Valenzuela, lamentó que el dinamismo del mundo actual haya debilitado la vida espiritual. “Nos hemos olvidado de rezar”, señaló en conversación con la 680 AM.
Fue durante una pausa de la Asamblea General Ordinaria n.º 247 de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), donde se debate sobre la situación actual y pastoral del país. En ese sentido, hizo un llamado a fortalecer el espíritu para no sucumbir ante las dificultades cotidianas. “No nos olvidemos de rezar”, insistió.
Además enfocó su reflexión en la juventud y su necesidad de contención. Dijo que es vital que los adultos brinden espacios de guía y herramientas que permitan a los jóvenes trazar un camino con propósito.
Sin este acompañamiento, el riesgo de que las nuevas generaciones busquen salidas equivocadas aumenta, advirtió. Por lo tanto, la comunidad debe actuar como un faro que ilumine su desarrollo integral, manifestó.
Por otro lado, el religioso manifestó que debatieron estrategias para poner las necesidades sociales en primer plano, incluyendo iniciativas innovadoras como integrar el deporte dentro de la pastoral social.
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Mencionó además que la asamblea analiza cada escenario ciudadano, y señaló que el estancamiento social nace, en gran medida, del “olvido de los líderes hacia las necesidades del pueblo”.
En ese contexto, resaltó la urgencia de recuperar el compromiso ético y las virtudes cristianas para devolver la esperanza a una nación que hoy camina “a tientas”, planteó monseñor Valenzuela. Desde la Iglesia proponen una hoja de ruta centrada en el bien común como eje fundamental.

