Gabriel Soria, padre del niño rescatado ayer por policías luego de permanecer en cautiverio, explicó esta mañana de miércoles que están muy contentos y agradecidos con Dios por estar reunidos nuevamente como familia.

Recordó el padre las más de 72 horas de preocupación y desesperación por las que pasó la familia por el secuestro del hijo desde el pasado domingo 12 de noviembre. Intranquilidad que concluyó ayer cuando los agentes policiales le comunicaron que rescataron sano y salvo a su hijo de 11 años.

“Me pasaron un teléfono y me informaron que mi hijo ya estaba bajo custodia policial. Rápidamente lo trajeron y nos entregaron”, dijo. Soria indicó que las primeras palabras del menor fueron: “Papá, te amo, he rezado cada día y no dejaba de acordarme de ustedes”.

El progenitor expresó que su hijo tuvo fe, ya que son cristianos y lo educaron bajo estos valores. “Le transmitimos la fe cristiana y lo usó en momento de dolor, para contenerse”, afirmó.

Por otra parte, Soria refirió que los captores lo respetaron a su hijo, en el sentido de que no le tocaron, podía descansar, tenía agua y comida. “Había un cierto respeto, no hubo enfrentamiento con palabras fuertes ni maltratos físicos. No estaba atado ni encapuchado mi hijo”, dijo.

Además, reveló el padre que existían principios de acuerdo con los captores para realizar un pago por la liberación de su hijo, bajo un monto que rondaba los US$ 130 mil.

“Recibimos indicaciones, pero el negociador cambiaba constantemente la cantidad de dinero que quería. El pago debía realizarse entre ayer a la noche y hoy, pero afortunadamente recibí primero la llamada de los policías. Fue una cosa grandiosa”, aseveró.

Finalmente, aseguró que como familia no se mudarán de ciudad, ni mucho menos de país, por todo lo ocurrido. “De ninguna manera nos iremos, queremos continuar aportando para que el país mejore como sociedad, cada día superarnos”, concluyó.

Antecedentes

El niño fue llevado por sus captores en la madrugada del pasado domingo 12 de noviembre de su vivienda en la capital del Amambay. Según versiones, los secuestradores ingresaron inicialmente al hogar buscando un monto determinado de dinero y, al no encontrar, llevaron al menor.

Ayer en horas de la tarde, el menor fue rescatado tras un trabajo de inteligencia e intervención de un equipo especial de la Policía Nacional. El operativo dejó un joven de 18 años detenido, quien se encontraba en la casa donde estaba el menor secuestrado, cuidando de él. Fue en el barrio Obrero de la ciudad de Pedro Juan Caballero.

Se espera que en las próximas horas sean detenidas las otras personas involucradas en el plagio.