José Antonio Galeano, decano destituido de la Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Católica de Asunción (UCA), aclaró este jueves que se jubiló de su cargo de docente y no del decanato, por lo que debía seguir a la cabeza del mismo hasta finales del 2019.

"Después de 41 años de ejercer cátedra en la UCA, resolví voluntariamente acogerme bajo los beneficios de la jubilación en mayo de este año, siempre bajo el entendimiento y aclaratoria que la jubilación afectaba a la docencia y no al cargo de decano, por el cual he sido elegido por 5 años por la Conferencia Episcopal Paraguaya", dijo en contacto con la 1000 AM.

En esa línea, recordó que realizó los trámites para avocarse al 100% a las tareas al decanato, debido a que iniciaron nuevos proyectos y la implementación de nuevas mallas curriculares, que demandaban mayor parte de su tiempo.

Añadió que pasó el tiempo y que el 14 de julio le comunica el rector que -como se había jubilado- se produjo una desvinculación de la institución y por ello debía entregar su cargo de decano, sin otorgarle ningúna otra razón más que motivó la decisión.

Posturas diferentes

Galeano apuntó que -más allá del argumento expuesto por el rector para su destitución- existían posturas que chocaban entre el modelo de universidad que pretendía el Rector y el tipo de Facultad que empezó a instalar él como decano.

"Yo abrí todas las puertas del decanato, recibí todo el tiempo a estudiantes, rompí todos los moldes burocráticos, sustancie todos los asuntos a mi cargo con gran rapidez. También impulsé procesos, me rodeé de una especie de selección nacional con personas notables para que me guíen en mi trabajo", señaló.

Expresó igualmente que en su cargo como docente podía ser solamente desvinculado por apertura de sumario por hechos irregulares, mientras que del decanato, como es un cargo de confianza, podía ser removido bajo el criterio del Conejo General de Gobierno de la UCA. Sin embargo, el rectorado notificó directamente su destitución, sin tener posición del Consejo.

Sobre todo lo expuesto, se suma que Galeano tenía un nombramiento que dura 5 años. "No tienen por qué interrumpir ese proceso. Inclusive, al firmar mis notas de jubilación aclaré específicamente que me jubilaba únicamente como docente", concluyó.