Moody’s considera que el impacto de la crisis de ueno bank podría ser limitado si se gestiona de manera ordenada.
La evolución del sistema financiero y la respuesta de las autoridades serán claves para llegar en mejores condiciones a la próxima ventana de financiamiento internacional. Desde Moody’s consideran que el impacto de la crisis de ueno bank podría ser limitado si se gestiona de manera ordenada. Paraguay todavía cuenta con varios meses para consolidar la confianza de los inversores internacionales antes de acudir nuevamente al mercado de capitales en busca de financiamiento. La próxima ventana de emisión de bonos soberanos, que habitualmente se desarrolla entre enero y marzo, estará precedida por un periodo en el que la evolución del escenario financiero local será determinante para las condiciones de acceso a los recursos.
La situación generada tras el proceso de resolución de ueno bank representa un desafío para el sistema financiero, aunque las primeras evaluaciones apuntan a que sus efectos podrían mantenerse acotados si las autoridades logran conducir el proceso de manera rápida y ordenada. La capacidad de respuesta institucional y la continuidad de las operaciones del resto de las entidades serán aspectos importantes para preservar la confianza en el mercado.
El economista Jorge Garicoche señaló que aún es prematuro establecer cuáles serán las repercusiones del mercado internacional de bonos soberanos. Reconoció que si Paraguay tuviera que salir actualmente a captar recursos, los inversionistas podrían exigir una prima de riesgo superior a la habitual. Destacó que todavía existe un margen de tiempo antes de la próxima ventana de emisión y expresó su expectativa de que las aguas se vayan calmando en materia económica y financiera.
La evaluación de Moody’s también destaca la capacidad del Fondo de Garantía de Depósitos para atender a los ahorristas cubiertos. A setiembre, el fondo contaba con USD 1.600 millones de liquidez, aproximadamente el doble de los depósitos asegurados de ueno bank. Aunque existen saldos que superan el límite de cobertura y cuya recuperación dependerá de los activos residuales de la entidad, la disponibilidad de estos recursos constituye un respaldo para el proceso de atención a los depositantes.
MARCO REGULATORIO
Moody’s señaló que el episodio podría impulsar mejoras en el marco regulatorio y mayores exigencias de capital para las entidades financieras, en línea con los estándares internacionales de Basilea III. La calificadora considera que los bancos paraguayos cuentan con posiciones de capital suficientemente sólidas para absorber eventuales requerimientos adicionales. A setiembre, el capital regulatorio del sistema representaba el 17,1 % de los activos ponderados por riesgo.
Los próximos meses serán importantes para consolidar la estabilidad del sistema financiero y fortalecer la percepción internacional sobre Paraguay. La evolución del proceso de resolución, junto con la respuesta de las autoridades, permitirá contar con un panorama más claro de cara a 2027, cuando el país vuelva a evaluar las condiciones para acceder al financiamiento externo.

