Recalde resaltó la evolución del indicador y el crecimiento de la proporción de trabajadores que acceden a condiciones laborales formales.

La reducción de la informalidad labo­ral se posiciona como uno de los principales avan­ces recientes del mercado de trabajo paraguayo. La tasa de formalización pasó del 41,5 % al 46 % en los últimos tres años, un resultado destacado por la ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Mónica Recalde, durante una entre­vista concedida a Universo 970 AM/Nación Media.

La misma resaltó la evolución del indicador y el crecimiento de la proporción de trabajado­res que acceden a condiciones laborales formales. La mejora representa un avance para el mercado laboral, considerando que la formalización permite ampliar el acceso a la seguri­dad social y a otros derechos vinculados al empleo.

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El aumento de 4,5 puntos por­centuales en la tasa de forma­lización constituye uno de los principales resultados del periodo analizado, según los datos correspondientes al ter­cer trimestre de 2026. El indi­cador refleja una mejora en la composición del empleo, en un contexto en el que la for­malización y la generación de oportunidades laborales for­man parte de los desafíos eco­nómicos del país.

En paralelo, el mercado de tra­bajo registró una tasa de des­empleo del 4,1 %. También se observó un incremento del empleo asalariado privado, con más de 108.000 personas incorporadas a esta categoría, de acuerdo con los datos men­cionados por la ministra.

ACTIVIDADES QUE CONTRIBUYERON

Entre las actividades que contribuyeron a la genera­ción de puestos laborales se encuentran el comercio, los restaurantes y los hoteles, que sumaron más de 83.200 trabajadores. Estos secto­res mantienen un papel rele­vante en la absorción de mano de obra y en la dinámica del empleo fuera de las activida­des agrícolas. Otro aspecto destacado fue la evolución del empleo femenino. La incorpo­ración de mujeres al mercado laboral privado creció un 10 %, por encima del 6,9 % regis­trado entre los hombres. Asi­mismo, los ingresos reales de los trabajadores aumentaron un 7,2 %, de acuerdo con las cifras presentadas.

Si bien, los indicadores mues­tran una evolución favorable, la reducción de la informali­dad continúa siendo un desa­fío para Paraguay. Ampliar el acceso al empleo formal resulta clave para fortalecer la protección social, mejorar las condiciones laborales y avanzar hacia un mercado de trabajo con mayores garan­tías para los trabajadores.

Empleo no registrado golpea al 76 % de cuentapropistas

Pese al dinamismo del empleo que registra un incremento de más de 100 mil asalariados privados.

El mercado laboral paraguayo muestra señales positivas que van en sintonía con el dina­mismo de la economía nacio­nal, con un Indicador Men­sual de Actividad Económica (Imaep) que evoluciona cerca del 5,7 %, ubicando la desocu­pación en niveles cercanos al teórico neutral. Sin embargo, detrás de las cifras de crea­ción de puestos, el persistente peso de la informalidad con­tinúa configurando una de las

tareas pendientes más complejas para el desarrollo socioeconómico del país. Durante una reciente entrevista en la 1020 AM, el investigador del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (Cadep), Rodrigo Ibarrola, analizó los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En el tercer trimestre, los sectores que lideraron la creación de empleo fueron el comercio, restaurantes, hoteles y la industria manufacturera, registrándose un incremento de más de 100.000 asalariados privados frente al año anterior. En contrapartida, el sector primario (agricultura y ganadería) experimentó una contracción cercana al 11 %. Si bien la tasa de informalidad general logró descender gradualmente hasta situarse en torno al 56 %, la radiografía interna expone profundas disparidades según la modalidad ocupacional.

Los cuentapropistas concentran el mayor desafío estructural, alcanzando una tasa de informalidad del 76 %. Mientras que los asalariados privados registran una informalidad del 54 %. Los empleadores y empresas se ubican en mejores condiciones con un 25 %.

Ibarrola explicó que la decisión de formalizarse depende de factores multidimensionales e incentivos. En el caso de los independientes, las cargas impositivas y la exigencia de aportes elevados, que muchas veces no se traducen en beneficios directos atractivos o cobertura de salud, generan un freno natural para dar el salto a la formalidad.

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