Hoy existen múltiples posibilidades, con mayor transparencia para poder tener un futuro financiero cómodo y sin sobresaltos.
La segunda acepción de la Real Academia Española sobre el verbo ahorrar expresa “guardar dinero como previsión para necesidades futuras” y es, evidentemente, el ideal al que hay que aspirar para poder tener un futuro financiero cómodo y sin mayores sobresaltos. Para ello, hay que conocer las herramientas que se encuentran disponibles en la actualidad y cómo utilizarlas para sacar un mejor provecho a las previsiones. Este sábado 31 se celebra el Día Mundial del Ahorro, una fecha para conocer un poco más acerca de los mecanismos para reservar capitales, acumular activos y analizar inversiones.
El economista César Paredes conversó con La Nación/ Nación Media y explicó que primero hay que analizar qué se quiere hacer con el dinero ahorrado, entendiendo que mensualmente se guarda un monto que no se gasta, por lo que una vez acumulado un volumen importante es posible pensar en alguna apuesta. “Cuando vos tomás una decisión de comprar un instrumento financiero o participar en alguna inversión financiera, siempre ya estás tomando un riesgo. Dependiendo un poco del tamaño del inversor. Lo fundamental es comenzar a veces con cuestiones más seguras como, por ejemplo, un ahorro programado”, citó el profesional.
Otra de las opciones mencionadas por Paredes consiste en los fondos mutuos, hoy en día disponibles a través de casas de bolsa locales, tanto las que forman parte de entidades bancarias, como otras que son genuinamente del segmento de los valores. El economista fue claro al hablar de las utilidades que se encuentran en el mercado y dijo que no se debe esperar un rédito fantástico desde el inicio. Apostar a ganancias importantes desde el arranque puede conllevar pérdidas más adelante. “Después cuando ya tiene más volumen de inversiones puede empezar a diversificar en cuestiones de más riesgo, como comprar bonos o invertir en fondos de inversión en largo plazo, pero eso no es recomendable para alguien que está comenzando porque a veces esos productos tienen volatilidad”, amplió. Se refirió justamente a la volatilidad al hablar del pequeño inversionista que, ante una necesidad de liquidez, debe rescatar su dinero y de esa manera echa a perder lo construido.
Consideró que es válido pensar en “ahorrar” comprando un terreno o un departamento, sin embargo, aclaró que se debe trabajar en ser minucioso con relación a la documentación de los pagos y de apostar a una empresa fiable. “Lo que hay que tener en cuenta siempre es qué tengo yo de documentación de esa inversión que estoy haciendo. Tengo un contrato con una empresa seria, la empresa de la que me está vendiendo me va a poder transferir cuando le pague todo”, indicó, entre otras cosas.
FACILIDADES DE LA TECNOLOGÍA
La tecnología facilitó los mecanismos de ahorro e inversión. Anteriormente, era imperativo acudir hasta la ventanilla de un banco, sacar el dinero del bolsillo para poder guardar unos miles de guaraníes; en cambio, hoy tan solo es necesario desbloquear el teléfono, abrir la app del banco de preferencia y comenzar a analizar las posibilidades de ahorro.
Elegir un banco no es difícil. Basta con optar por el que más convenza, ya sea por su solidez, por las facilidades que ofrece, por su plataforma tecnológica, entre otras cosas. Abrir una cuenta toma unos minutos, ya con ella, es posible comenzar el análisis correspondiente. Para comenzar de cero lo más recomendable es tener una cuenta básica, ya que no requiere de un mínimo depositado en cuenta. En las aplicaciones de los bancos están disponibles las opciones y en algunos casos hasta poseen simuladores para observar el rendimiento ofrecido. En el caso de un Certificado de Depósito de Ahorro (CDA), es posible ahorrar desde G. 500.000 en ciertas entidades, con un rendimiento de alrededor de 5,76 %. Además, está disponible la posibilidad de abrir un ahorro programado, en algunos casos con pagos desde G. 50.000 al mes, con rendimientos desde 7 %, aproximadamente.

