El empresario enfatiza la extrema solidez y alta rentabilidad del sistema bancario local, desestima el ruido político y subraya que la confianza de los inversores se mantiene intacta.

En medio del debate sobre la supervisión bancaria y el reciente comuni­cado de la Asociación de Ban­cos del Paraguay (Asoban), el empresario de bienes raíces e inversor suizo Cyril Kern, radicado en el país hace más de 17 años, brindó una visión cauta y respaldada en cifras: el sistema financiero paraguayo es sólido, rentable y está bien regulado. “Objetivamente, no hay ningún motivo para estar preocupado por el sistema en general”, afirmó en entrevista con La Nación/Nación Media.

El empresario describe a la banca como “la columna vertebral de una econo­mía moderna”. Es por esta razón que el sector merece el mayor escrutinio de cualquier gobierno, aunque aclaró que los números arrojan un resul­tado muy claro: un colchón de seguridad alto.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

En este sentido, el primer argumento es la solvencia. Kern indicó a nuestra hoja que el estándar internacional de Basilea III fija un piso de capi­tal para los bancos; el Banco Central del Paraguay (BCP) decidió elevar esa exigencia al 12 %. Según las últimas cifras publicadas, a fines de agosto el sector se ubicaba en 13,7 %. “El colchón de seguridad del sector bancario en general es muy alto”, resumió.

Al ímpetu del balance, se suma la rentabilidad de las entida­des que operan en el mer­cado paraguayo. Las utilida­des netas acumuladas hasta agosto superan los USD 630 millones y, si la tendencia se mantiene, el año cerraría rozando los USD 1.000 millo­nes, según anticipó. En este escenario, “sería irresponsa­ble decir algo distinto”, advir­tió Kern. Algunas entidades registran rentabilidades sobre el capital del 30 % al 32 %, nive­les que calificó de “inauditos para muchos mercados”. La conclusión, para él, es directa: “Como sistema, los bancos están muy bien manejados”.

Es tan solvente el sistema y ha mostrado signos de vigor que ni aun el ligero incremento de la morosidad altera el diagnós­tico. El indicador pasó de 2,45 % a 2,85 % en doce meses, pero Kern lo considera “superma­nejable” y “totalmente dentro de lo admisible”, sobre todo porque convive con utilida­des que siguen en alza.

El inversor recalcó que aquí hay un manejo muy prolijo de la economía. “Para mí, Paraguay es como un diamante en bruto”, destacó

EL AHORRISTA ESTÁ CUBIERTO

Para quien tenga la tentación de retirar sus ahorros por temor, Kern recuerda la exis­tencia del Fondo de Garantía de Depósitos, que cubre cuen­tas corrientes, cajas de ahorro y certificados de depósito de ahorro hasta 75 salarios míni­mos mensuales (unos G. 228 millones al cambio). Se trata de un fondo segregado, que administra la banca matriz y separado de otros activos, que alcanzaría al 98 % de los clien­tes del sistema. “Está todo pre­visto”, afirmó.

El inversor reconoce que el recuerdo de la crisis de 1995 sigue teniendo peso, pero hizo salvedades importantes. Kern señala que tras aquella cri­sis las entidades bancarias y financieras aprendieron las lecciones, desaparecieron prácticas como la doble con­tabilidad que llevaban algu­nos bancos y el BCP fue empo­derado como regulador. “Hoy el estado de los bancos no es comparable con esa época”, sostuvo, despejando de esa manera estos temores que hoy, gracias a los controles y la solidez de la norma, son infundados.

LO QUE DICE EL MERCADO

Una prueba inequívoca de que el sistema responde y es fiable la da el mercado. Para Kern, esta muestra no se halla en los discursos, sino en los pre­cios. “Si realmente el mercado tuviera dudas sobre la capaci­dad del país y la instituciona­lidad para manejar eventua­les problemas, yo creo que los spreads corporativos y sobe­ranos hubieran aumentado el riesgo país”, explicó el inversor suizo. Eso no ocurrió: la deuda soberana sigue “impecable” y Paraguay se ubica como el tercer mercado latinoameri­cano con mejor percepción de riesgo, por delante de México, Brasil y Argentina, economías mucho mayores en volumen.

Kern trajo a colación la cri­sis financiera global de 2008, cuando incluso las mayores economías quedaron en vilo, para subrayar que el mercado castiga rápido cualquier fragi­lidad bancaria. En Paraguay, esa señal de alarma no aparece por ningún lado.

Quienes compran bonos para­guayos en el exterior, como cajas de pensiones, fondos mutuos y fondos de cobertura, son en sus palabras “inverso­res supersofisticados” con una enorme capacidad analí­tica. “No hay ninguna percep­ción, ninguna inquietud que se pueda reflejar en lo que esta­mos viendo”, aseguró.

Desde la zona del eje corporativo, Kern apunta los logros económicos del país que se coronaron con el doble grado de inversión

EL GUARANÍ COMO BUEN INDICADOR

En otra parte de la entre­vista, el inversor suizo de vasta trayectoria en nues­tro país suma otro aspecto que respalda el bienestar de la política monetaria: la apreciación del guaraní, que en doce meses pasó de unos G. 7.100 a cerca de 5.800 por dólar, una diferencia de casi un 20 %, mientras las monedas de Uruguay, Chile y Argentina se debi­litaron. “Eso es un voto de confianza”, dijo. Admite que perjudica a quienes tienen costos en guaraníes y ven­den en dólares y también para el fisco, pero lo define como “un buen problema” para cualquier ministro de Hacienda.

Kern también hizo referen­cia al doble grado de inver­sión (Moody’s en 2024 y por S&P en 2025), que según reflexionó vino a comple­tar un rumbo económico sostenido desde hace más de dos décadas por gobier­nos de distinto signo ideo­lógico y por un banco cen­tral independiente. Ese hito abrió la puerta a inversores institucionales que por esta­tuto no pueden operar en países sin esa calificación. El FMI, el Banco Mundial y el BID también reconocen esos logros. Y el mercado no esperó a las calificadoras: desde las primeras emisio­nes de bonos soberanos en 2012, Paraguay cotizó con un riesgo país muy compe­titivo frente a sus vecinos. “Para mí, Paraguay es como un diamante en bruto”, resu­mió el suizo.

UNA LEGITIMIDAD FUERTE

Ante la consulta sobre las críti­cas al ente regulador por parte de ciertos sectores, especial­mente mediáticos, Kern se mostró prudente en sus expresiones y atribuyó parte del murmullo a una agenda política “muy pasional” y a la tentación de capitalizar pro­blemas cir­cunstan­c i a l e s . También apunta a que en parte la competencia dentro del gre­mio bancario puede tener estos ribetes, ya que “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

Pero en sus expresiones, el empresario europeo destaca la solidez, pues sostiene que la permanencia de autoridades del BCP más allá de su man­dato no inquieta a los inverso­res. “Hubo una rotación nor­mal desde hace 20 años en el BCP y los inversores nunca se asustaron”, señaló. La razón, insiste, es de fondo: “La ins­titucionalidad ha construido una legitimidad bastante fuerte”. Y no lo dice solo él: “Lo dicen las agencias credi­ticias, los institutos multila­terales. Realmente hay credi­bilidad ahí”.

Por último, el inversor admite que la banca es un negocio de confianza y que cuando sur­gen dudas cuesta recuperarla. Pero no cree que hoy sea ese el escenario, el sector no está en crisis. “Estoy convencido de que la institucionalidad ter­minará gestionando cualquier problema que pueda surgir sin que pase a mayores”, concluyó.

PERFIL

CYRIL KERN

Nacionalidad: suiza

Cargo: fundador y presidente de KS Inmobiliaria SA en Paraguay.

Rol actual: es un profesio­nal independiente del sector de bienes raíces. Radicado en Paraguay desde 2009.

Trayectoria: cuenta con más de 15 años de experiencia en el sector financiero internacional en destinos como Estados Unidos, Reino Unido y Suiza, o Hong Kong.

Experiencia: trabajó para prestigiosas entidades como Deutsche Bank, Merrill Lynch y Lombard Odier.

Formación: es graduado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Ginebra.

Déjanos tus comentarios en Voiz