Sostiene que las respuestas del BCP no despejaron inquietudes sobre la supervisión bancaria.

Desde la Asociación de Bancos del Para­guay (Asoban) consi­deran que las respuestas brin­dadas por el Banco Central del Paraguay (BCP), a los pedidos de informes del Senado, si bien representan el cumplimiento de un requerimiento institu­cional, no lograron despejar las principales inquietudes plan­teadas sobre el ejercicio de la supervisión bancaria.

En este contexto, a fin de rea­firmar su compromiso con la solidez, la estabilidad y la con­fianza en el sistema financiero paraguayo, mediante un comu­nicado manifestaron que con­sideran necesario expresar su posición sobre los siguientes aspectos:

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1. Una preocupación genuina, no comercial: rechazamos cual­quier interpretación que atribuya nuestra posición a intere­ses comerciales. Los bancos de esta Asociación trabajan en el sistema financiero paraguayo compitiendo desde hace varias décadas y han atravesado tiem­pos difíciles. Planteamos nues­tras preocupaciones por escrito al Banco Central en junio de 2025 y en setiembre de 2026, por la vía institucional y sin difu­sión pública. Nuestro interés es preservar la solvencia y la esta­bilidad del sistema bancario en su conjunto.

2. Una respuesta valorable, pero incompleta: es positivo que el Banco Central haya respondido en plazo. Sin embargo, sus res­puestas son incompletas y dejan dudas, cuando lo que corres­ponde es transmitir confianza. Una respuesta de esta trascen­dencia debería contar, además, con la aprobación expresa de su Directorio, máxima autoridad de la institución.

3. La cuestión de fondo sigue abierta: la principal preocu­pación es la exposición credi­ticia de una entidad financiera frente a empresas vinculadas a su propio grupo y la razona­bilidad de las operaciones, que deberían ajustarse a lo estable­cido en la Ley de Bancos y sus reglamentaciones. En todos los casos debe primar, como reco­mienda el Comité de Basilea, la sustancia sobre la forma. Esta información no tiene carácter reservado y solo el Banco Cen­tral puede aclararla con autori­dad. Una respuesta clara da cer­teza; la falta de respuesta genera dudas.

4. La corrección no debe esperar al sumario: la Ley n.º 2334/03 dispone que la regularización procede “sin perjuicio de las san­ciones”. Esto permite adoptar medidas correctivas de manera inmediata, mientras que un sumario puede demorar años. Cuando una situación contra­ria a la normativa no se corrige a tiempo, puede generar efectos negativos para todos.

5. Un mismo criterio para todos: la solvencia de una entidad no puede depender de un trato dis­tinto al que reciben las demás. Pedimos al Banco Central que informe sobre la solvencia de todas las entidades que reci­bieron facilidades en procesos de fusión, aplicando los mismos criterios respecto al reconoci­miento de las pérdidas diferidas, el cumplimiento del artículo 56 de la Ley de Bancos (cálculo del patrimonio efectivo) y el tratamiento de las participacio­nes en empresas de un mismo grupo. Así quedarán despeja­das las dudas y, si alguna enti­dad no cumple, se podrá actuar a tiempo. El secreto bancario, que defendemos, protege a los clientes, pero no alcanza a los actos y criterios del organismo supervisor.

6. El interés de todo el sistema: si alguna entidad no cumple con el marco legal, este permite corre­gir la situación protegiendo a los depositantes. El antídoto es actuar a tiempo.

“El sistema financiero para­guayo es sólido y cuenta con un Fondo de Garantía que protege a los ahorristas dentro de los límites establecidos por la ley”, agrega parte del comunicado.

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