Se está experimentando a nivel local las exigencias, motivaciones y preferencias de los trabajadores de más corta edad.

  • Por Luis Noguera

El mercado laboral compuesto por jóve­nes tiene sus carac­terísticas y desafíos para las organizaciones. Cecilia dos Santos, vicepresidenta de la Cámara Paraguaya de Servi­cios (Capaser), conversó con La Nación sobre lo que se está experimentando a nivel local, las exigencias, motivaciones y preferencias de los trabaja­dores de más corta edad.

1- EL CONTEXTO CAMBIÓ, LA ESTABILIDAD QUEDÓ EN EL PASADO

Creo que cambió el contexto y los jóvenes se adaptaron a él. Las generacio­nes anteriores crecieron con una idea de estabilidad a largo plazo: entrar a una empresa, quedarse y construir desde ahí. Hoy ese camino es menos previsible y es natural que los jóvenes busquen otras cosas: aprender, sentirse bien y tener tiempo para su vida. No veo falta de ambición, sino otra forma de entender el pro­greso. Quieren avanzar, pero a un ritmo que puedan sostener. Hay que entender que justamente el contexto socioeconómico, los hábitos de consumo y el concepto de vida evolucionaron. Por ende, el trabajo ya no es la vida de un joven, sino que es una herramienta, parte de lo que le permite lograr, además, sus otros objeti­vos de realización, que tienen que ver más con aspectos diferentes a la realización puramente profesional. La carrera laboral ya no es el único máximo aspiracional y tampoco dura para toda la vida, así que es normal que las aspiraciones también se encuentren fuera del ámbito profesional. Nuestros padres también aguantaban mucho porque con sus ingresos y sus carreras iban a conseguir sus casas, sus jubi­laciones, etc. Esa promesa está un poco rota hoy por el sistema que no pudo sos­tenerse. Entonces, un joven hoy hace la cuenta y dice: si no me van a garantizar el futuro, por lo menos quiero aprender, estar bien, pero no dejar la vida.

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2- CHOQUES CON GENERACIONES ANTERIORES

A veces sí, y es algo bastante natural, aunque lo veo más como un choque de códigos que de valores. Lo interesante es que muchas veces las necesidades se parecen más de lo que creemos. Después de la pandemia, muchas perso­nas de todas las edades empezaron a valorar más la flexibilidad y el equili­brio. Quizás la diferencia es que los jóvenes lo expresan con más naturalidad. Cuando hay espacio para conversar, las generaciones se complementan muy bien: unos aportan experiencia y otras nuevas miradas. Realmente, en mi experiencia, de lo que veo en el mercado es que, en verdad, la mayoría de las veces, el choque se ve en los mandos medios, que quedan en el medio entre lo que pide la empresa y lo que pide el equipo.

3- EL SECTOR DE SERVICIOS ES EL QUE MÁS SE MOVIÓ PARA ADAPTARSE

Es uno de los que más se movió para adaptarse, eso seguro. Es una muy buena puerta de entrada, y eso es clave porque el primer paso es justa­mente lo más difícil. La Encuesta Regional 2026 de Capaser y Zabe Corporate muestra que el 53 % de los jóvenes paraguayos señala la falta de experiencia práctica como una barrera para conseguir empleo. Para muchos chicos, el sector servicios es donde consiguen esa primera experiencia, con un trabajo formal y horarios que les permiten seguir estudiando. El desafío que tenemos como sector es que esa primera experiencia les deje herramien­tas para todo su recorrido: comunicarse bien, trabajar en equipo, resolver problemas. Y algo que veo seguido: los jóvenes eligen mucho por las personas. Un buen liderazgo y un buen equipo hacen una gran diferencia.

4- SE TRABAJA DIFERENTE, NO MENOS QUE ANTES

Es una queja tan vieja como nuestra existencia misma. Ya se quejaban en los 50 de los hippies, que resultaron ser los yuppies, que se queja­ron de nosotros, los X, que resultamos ser los que nos quejamos de los millennials, que resultan ser los que se quejan de los Z, y así, eterno. Pero, en verdad, tiene que ver con algo muy humano de la conducta: tendemos a tomar lo que conocemos como referencia y mirar con cierta desconfianza lo que es distinto. Entonces, cuando alguien tra­baja de otra manera, a veces lo interpretamos como que trabaja menos, cuando en realidad trabaja diferente. Lo que veo es que los jóvenes sí quieren trabajar. De hecho, en la encuesta de Capaser piden oportuni­dades para quienes todavía no tienen experiencia, pero sí capacidad y ganas de aprender. Eso no suena a alguien que no quiere trabajar, sino a alguien que está esperando que le abran una puerta. Con el campo pasa algo parecido: muchos van a la ciudad porque ahí encuentran estudio y conectividad. Cuando las propuestas incluyen tecnología, buenas condi­ciones y futuro, el interés aparece.

5- USO DE LA IA DETERMINARÁ SU IMPACTO

Todo está por verse con la IA. Primero, depende mucho de cómo la usemos. Si se usa para no pensar, algo se pierde. Si se usa como herramienta, puede ser una gran aliada. Y los jóvenes son conscientes de esto: en la encuesta de Capa­ser, un 40 % menciona las habilidades digitales e inteligencia artificial entre lo que necesitan fortalecer. No le tienen miedo, quieren aprender a usarla bien. Para mí, la clave está en acompañar. Las empresas y la educación tienen la oportunidad de enseñar a usarla con criterio. Tenemos que tener políticas de uso de la IA en nuestras organizaciones, saber que tanto los colaboradores como los clientes ya la están usando, queramos o no, para comprobar nuestra promesa de valor como prestadores de servicio y como marca empleadora. Por ende, guiar, acompañar y, principalmente, ayudar a desarrollar criterio.

6- BUEN AMBIENTE LABORAL O SALARIO ALTO

Lo ideal es tener las dos cosas y es lógico que así sea. Claro está que no todos los trabajos de entry level van a tener sueldos destacados en la mayoría de los rubros, pero entender que puedo llegar a conseguir algo mejor con desarrollo de carrera dentro de la organización ya es suficiente incentivo. Hay que entender que el salario solo no retiene a nadie, por­que el sueldo correcto evita la insatisfacción, pero el buen trato, el reco­nocimiento al trabajo bien hecho y la coherencia en el liderazgo es lo que motiva a los jóvenes. ¿Esta empresa es lo que dice ser y convive con mis valores? ¿Este líder es lo que dice ser y está en sintonía con lo que yo consi­dero importante? Eso es lo que busca hoy un joven.

7- LA MOTIVACIÓN DE LOS JÓVENES

Aprender y sentir que avanzan. En la encuesta de Capaser, después de la experiencia y el inglés, lo que más mencionan es la capacitación continua, con un 51 %. Es decir, valoran mucho los lugares donde pueden seguir for­mándose. También les gusta recibir devoluciones frecuentes y sentir que su aporte cuenta desde el principio. Y no hay que olvidar que a muchos jóvenes en Paraguay los motiva algo muy concreto: pagar sus estudios, ayudar en su casa, acompañar a su familia. Hay mucho esfuerzo y responsabilidad detrás, y vale la pena reconocerlo. Pero no porque se romantice esto como sociedad, sino porque son necesidades reales que tienen los jóvenes hoy. Pero quizás una de las motivaciones a la que menos atención le prestamos, porque cree­mos que puede ser contraproducente al resultado de la organización, es la fle­xibilidad. Cuando hablo de flexibilidad, no me refiero a entradas en cualquier horario o home office eternos, sino a entender las necesidades individuales de cada uno para poder permitir una flexibilidad acompañada de herramien­tas y liderazgos que permitan que se logren los resultados.

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