Los hechos que precedieron a su emisión y toda su vida institucional son parte de la historia misma del país y de su desarrollo económico a lo largo del tiempo.

  • Por Luis Noguera
  • Fotos Néstor Soto

El guaraní, la moneda más longeva de Lati­noamérica, cumple 83 años este mismo lunes, jornada en la que se pre­sentará un cambio radical en la emisión, con el lanza­miento de una nueva fami­lia de billetes, considerada la modificación más impor­tante a lo largo de la existen­cia de la moneda local. El jefe de división del Museo de Numismática y de Joyas del Banco Central del Paraguay (BCP), Martín Maciel, recibió a La Nación/Nación Media y habló acerca del recorrido previo y más allá, sobre todo del proceso que vivió el país, en sus primeros años de su existencia como República, y el caos inicial para llegar a consolidar un sistema mone­tario que hoy es ejemplo en la región, por su resiliencia y fortaleza.

EL CAOS PRECEDENTE

El alto funcionario recordó que luego de la guerra de la Tri­ple Alianza, específicamente en el periodo 1870 a 1916, se vivió un tiempo de intenso caos, considerando que no había un ordenamiento real en términos monetarios. Es así que la intensa dependencia de la economía de Argentina hizo que sus crisis se trasladen a nivel local. Según recordó, a nivel local se utilizaban bille­tes argentinos y de otros paí­ses, incluso de Europa, para el comercio local, generando las inestabilidades consecuentes.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

PUNTO DE QUIEBRE

La Ley de 1916 y la Oficina de Cambios marcaron un punto de quiebre de aquel caos ini­cial en términos de dinero circulante. “Hacia el final de la Primera Guerra Mundial, el auge de las exportaciones paraguayas generó un ingreso extraordinario de divisas que el gobierno del presidente Eduardo Schaerer aprovechó para ordenar el caos de manera definitiva”, rememoró Maciel.

ANTECEDENTE DEL BCP

Con el fin de la especulación, al garantizar que cualquier ciu­dadano o comerciante podía cambiar sus billetes nacionales por divisas estables a un pre­cio fijo, la Oficina eliminó las violentas fluctuaciones cam­biarias del mercado asunceno. “La transición de la Oficina de Cambios hacia el Banco Cen­tral moderno fue un proceso de maduración institucional que duró casi tres décadas, moti­vado por la necesidad de cen­tralizar la política monetaria y bancaria del Paraguay”, pre­cisó acerca del ordenamiento paulatino.

TRANSICIÓN

De acuerdo con la narración brindada, el proceso físico de canje y transición del viejo peso paraguayo al guaraní –tras la reforma dictada por el Decreto Ley n.º 655 el 5 de octubre de 1943– fue una tarea logística “colosal”, el plan evitó un shock econó­mico inmediato mediante un proceso de reconversión física en tres etapas:

1. La paridad matemática y la “quita de ceros”.

2. La solución de emergencia: Los billetes resellados (1944).

3. El operativo físico de canje en ventanilla.

“Este proceso físico gradual y ordenado evitó crisis de pánico en la población, garantizó una transición ordenada y sentó las bases para que el guaraní se con­solidara como una de las mone­das más estables y longevas de toda Sudamérica”, resaltó Maciel.

RAZONES DE SU FORTALEZA

La moneda local permanece vigente desde 1944, manteniendo su denomi­nación original, sin sustitu­ciones monetarias ni recon­versiones que impliquen cambios de unidad monetaria. De acuerdo con el análisis del jefe de división, su fortaleza a lo largo del tiempo se vincula a:

- Estabilidad institucional del signo monetario.

- Credibilidad del Banco Central del Paraguay.

- Disciplina monetaria de las últimas décadas.

- Crecimiento económico sostenido del país, baja dola­rización de las transaccio­nes cotidianas en compa­ración con otros mercados regionales.

BILLETE QUE NO VIO LA LUZ

FOTO: NÉSTOR SOTO

Uno de los hechos más llamativos de la historia del guaraní se remonta a la dictadura de Alfredo Stroessner, cuando en 1976 algunos de sus allegados lo convencieron de imprimir su estampa en los billetes de G. 50.000. Esa versión no llegó a circular, dijo Maciel, debido a que las autoridades de la banca matriz de ese momento hicieron entrar en razón al supremo de aquella época.

ACTIVIDAD DEL MUSEO

FOTO: NÉSTOR SOTO

El Museo de Numismática recibe al año miles de visi­tantes, entre estudiantes, docentes, investigado­res, turistas y público en general. “Un total de 3.182 personas registradas de 73 instituciones educativas, asocia­ciones empresariales y gremiales participaron de las visitas guiadas realizadas en el establecimiento durante el 2025 (sin considerar el evento ‘La noche de los museos’), oportunidad en que el museo se convierte en un espacio de educación y divulgación donde la ciudadanía puede conocer la historia monetaria del Paraguay”, precisó Maciel.

Déjanos tus comentarios en Voiz