Para el director de Finanzas del BID Invest, Orlando Ferreira, hay cuatro razones para ese cambio: estabilidad y previsibilidad; apertura económica; ubicación estratégica, y crecimiento.

Por décadas la pregunta que BID Invest hacía a los inversionistas en referencia al Paraguay era por qué no miraban a esta econo­mía emergente. Ese enfo­que empezó a cambiar en los últimos años según sostiene Orlando Ferreira, director general de Finanzas y Admi­nistración de BID Invest, quien señala que hoy la conversación cambió: son los propios inver­sionistas los que empiezan a preguntar qué oportunidades ofrece el país.

En una entrevista con La Nación/Nación Media, el alto ejecutivo de nacionalidad para­guaya, de 61 años y más de 20 en la institución, identifica cuatro razones detrás de ese cambio: estabilidad y previsibilidad; apertura económica; ubica­ción estratégica, y crecimiento.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

“Gradualmente fue cambiando el enfoque de los inversionistas con Paraguay”, señala Ferreira. Antes, recuerda, desde BID Invest tenían que preguntar a los inversores “¿por qué no miran Paraguay?”. Ahora, “la conversación empieza a cam­biar y son los inversionistas los que nos preguntan: ¿qué nos pueden decir de Paraguay?”.

Según el director de Finan­zas y Administración, el pri­mer atractivo es la estabilidad y previsibilidad del país, vincu­lada a una trayectoria de reglas de juego relativamente esta­bles. En ese contexto, destaca el grado de inversión alcan­zado por Paraguay y recuerda que son pocos los países de los 26 miembros de BID Invest que cuentan con esa condi­ción, entre ellos Chile, Uru­guay, Panamá, Perú, México y Paraguay.

OTROS ELEMENTOS

El segundo factor es la apertura de la economía y la movilidad del capital. El tercero es la ubi­cación geográfica, que consi­dera una fortaleza por el acceso a mercados, aunque también plantea desafíos por la medi­terraneidad y las necesidades de infraestructura y logística. El cuarto es el crecimiento eco­nómico, porque el inversor no observa solamente las oportu­nidades actuales, sino también la capacidad del país de soste­ner su expansión en el mediano y largo plazo.

A estos factores, Ferreira iden­tifica un elemento que pocas veces es apreciado: la recepción que encuentran los extranjeros en Paraguay. “La gente viene y se siente como en su casa”, afirma, al señalar que ese componente intangible ter­mina sumándose a las condi­ciones económicas que observa el capital internacional.

EL ROL DEL SECTOR PRIVADO

Para el ejecutivo de esta importante entidad multila­teral, el papel que asumen las empresas en el sector privado es fundamental para tener impacto en el desarrollo de un país. Recordó que BID Invest busca actuar como financia­dor, no como protagonista de la inversión privada. Precisó que en los últimos diez años, desde 2016, la entidad aprobó USD 3.178 millones para proyectos en Paraguay, distribuidos en 53 proyectos y cientos de subpro­yectos. El ritmo también mues­tra un salto reciente: frente a unos USD 280 millones apro­bados en 2024, el monto llegó a USD 742 millones en 2025.

El impacto llega especialmente a las empresas y al empleo. Ferreira señala que las ope­raciones canalizadas a través del sistema financiero permi­tieron alcanzar a unas 90.000 mipymes y contribuyeron al sostenimiento de unos 65.000 empleos, mientras que otros proyectos generaron miles de nuevos puestos de trabajo.

“ESTAMOS PARA APOYAR”

Pero el ejecutivo hace una pre­cisión que considera funda­mental: BID Invest no se atri­buye esos empleos. “Son las empresas las que están gene­rando los empleos”, remarca. El riesgo, explica, corresponde al empresario que decide mon­tar una fábrica, ampliar una planta o desarrollar un nuevo proyecto. “Nosotros estamos para apoyar a las empresas del sector privado”, enfatizó.

Ese papel de apoyo también tiene que ver con facilitar con­diciones que el mercado por sí solo puede no ofrecer. BID Invest puede aportar financia­miento a mayor plazo, ayudar a estructurar proyectos y cana­lizar recursos mediante insti­tuciones financieras para que lleguen a pequeñas y media­nas empresas. La entidad, sin embargo, sostiene el entrevis­tado no busca competir con los bancos ni distorsionar el mercado: si un proyecto puede obtener financiamiento pri­vado en condiciones similares, BID Invest no tendría un rol que cumplir. Ferreira agrega otro efecto: el “efecto demos­tración”. La entrada de BID Invest en un sector donde toda­vía existe poco interés privado puede generar proyectos que sirvan de referencia y animen a otros inversores a ingresar. “Un buen ejemplo en el sector privado motiva a otro”, precisó.

PERFIL

ORLANDO FERREIRA

Nacionalidad: paraguaya.

Cargo: director general de Finanzas y Administración de BID Invest.

Responsabilidad: administra los recursos financieros de la institución y lidera sus estrategias de financiación e inversión.

Financiamiento: impulsa un programa anual de financiación de hasta USD 2.800 millones y posicionó a BID Invest como emisor de referencia de bonos sostenibles.

Trayectoria en BID: ingresó en 2006 como asesor principal del director general. Luego fue jefe de División, director de Operaciones y director de Estrategia.

Impacto: creó la primera iniciativa para medir y reportar resultados de las operaciones mediante un sistema de evaluación de adicionalidad e impacto en el desarrollo. También estableció el primer marco de planificación estratégica de la organización.

Experiencia: integró el Directorio Ejecutivo del Grupo BID entre 1999 y 2005. Antes trabajó 15 años en Paraguay en construc­ción, servicios financieros y asesoría.

Formación: economista por la Universidad Nacional de Asunción, con posgrado en Economía y máster en Finanzas por The George Washington University.

Déjanos tus comentarios en Voiz