Esperarán “las reposiciones proyectadas y planificadas para la segunda quincena de setiembre y octubre” y con base en esa información tomar la decisión.
El presidente de Petróleos Paraguayos (Petropar), William Wilka, descartó el reajuste de precios en sus combustibles, al menos durante esta semana. Los emblemas privados comenzaron el remarcaje desde hace unos días.
En comunicación con el programa “Arriba hoy” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media, el titular de la estatal explicó que esperarán “las reposiciones proyectadas y planificadas para la segunda quincena de setiembre y octubre” y con base en esa información tomar la decisión.
Los precios de la venta de la estatal al público se encuentra actualmente de la siguiente manera: diésel Porã a G. 8.290, diésel Mbarete en G. 10.300, nafta Kape 88 a G. 6.990, nafta Oikoite 93 a G. 7.490 y nafta Aratiri 97 a G. 8.840.
NO SE SUBSIDIA
El alto funcionado afirmó que desde el inicio del mes de setiembre se observaron precios históricamente altos, por sobre los USD 1.000 el metro cúbico (m3) en diésel y más de USD 850/m3 en el caso de las naftas. “Son cotizaciones muy altas”, ratificó.
“No se subsidia un solo litro”, aseguró en otro momento, considerando que la firma puede disponer de su inventario, ya que cuenta con stock de partidas anteriores, adquiridas con costos más reducidos.
EL AUMENTO
Desde el fin de semana pasado, los emblemas privados comenzaron a hablar con mayor insistencia sobre los reajustes. En algunos casos, la suba se aplicó principalmente al diésel y se espera que avance paulatinamente también a las naftas, teniendo en cuenta la coyuntura global.
Apesa alerta escenario preocupante
La situación viene generando el cierre y la puesta en venta de establecimientos en distintas zonas del país.
El mercado de estaciones de servicio atraviesa un escenario de creciente presión sobre los pequeños y medianos operadores, por el aumento de los costos, la necesidad de mayores niveles de capital operativo y la caída de las ventas, señaló Víctor Yambay, presidente de la Asociación de Propietarios y Operarios de Estaciones de Servicios y Afines (Apesa).
Dijo que esta situación viene generando el cierre y la puesta en venta de establecimientos en distintas zonas del país. El deterioro del negocio se viene registrando desde hace 1 año y medio, con estaciones que ya no logran sostener la ecuación financiera. Señaló que el fenómeno alcanza a Central, Gran Asunción y el interior del país, mientras que ahora existe una importante cantidad de estaciones ofrecidas a la venta. “Las pymes y pequeñas empresas no aguantan ese ritmo de inyección de capital y de bajón de ventas inmensos”, sostuvo.
También apuntó a las distorsiones de precios y las condiciones desiguales de competencia como algunos de los factores que afectan a los operadores. Explicó que las estaciones deben acatar los precios establecidos por las distribuidoras, lo que en determinados escenarios reduce su capacidad de competir. A esto se suman el incremento de los salarios y otros costos operativos que presionan los márgenes del negocio. Consideró que este escenario está provocando un cambio en la estructura del mercado, con una mayor participación de las grandes cadenas en detrimento de los operadores independientes.
Según dijo, los nuevos establecimientos que están ingresando al mercado corresponden cada vez más a las propias cadenas, mientras disminuye la participación de los operadores. Señaló que el crecimiento del parque automotor, estimado en torno al 6 % o 7 % anual, convivirá con el avance de los vehículos híbridos y eléctricos, lo que también modificará el negocio. “Tenemos que sentarnos a diseñar políticas que nos sirvan a todos”, afirmó, al insistir en la necesidad de construir una política sectorial que permita ordenar el mercado y garantizar condiciones sostenibles para todos sus actores.

