Hace 44 años, la Cooperativa La Holanda inició un camino que hoy conecta la producción nacional con los mercados internacionales. Desde su planta industrial, la leche atraviesa un proceso de transformación y llega a más de 30 países.
- Bernie Friesen
- Gerente general de la Cooperativa La Holanda.
Transformar materia prima nacional en alimentos, empleo y oportunidades es el desafío que Lactolanda asumió hace 44 años y que hoy se refleja en una de las cadenas lácteas de mayor alcance del país. Cada día, más de 1.700.000 litros de leche ingresan a su proceso industrial, provenientes de más de 1.200 productores, para convertirse en productos que llegan a las familias paraguayas y también a consumidores de más de 30 países.
Desde J. Eulogio Estigarribia, departamento de Caaguazú, la Cooperativa La Holanda convirtió la producción lechera en una plataforma de crecimiento. La materia prima nacional se transforma en alimentos para el mercado paraguayo y, a partir de los excedentes, llega a más de 30 países.
“La industria se construye desde el origen”, afirma Bernie Friesen, gerente general de la Cooperativa La Holanda, al destacar el papel de los productores. Bajo esta visión, el desarrollo industrial no puede separarse del fortalecimiento del sector primario. Por eso, el Servicio de Asistencia a Productores de Leche (SAPLE) brinda acompañamiento y asistencia a los productores, para consolidar una cadena competitiva.
El crecimiento de la producción también exige ampliar la capacidad industrial. La Cooperativa sostiene una política de inversión en tecnología e infraestructura para recibir y procesar mayores volúmenes, y desarrolla nuevas propuestas para responder al consumidor. Entre ellas se encuentra Fortivitam, un yogur fortificado con vitaminas y minerales, disponible en sabores como frutilla, naranja y acerola.
Los más de 1.200 colaboradores directos participan en áreas que van desde la producción y administración hasta la distribución, reposición y comercialización. A esta estructura se suma una amplia red de Distribuidores Autorizados. Esta estructura genera empleo y oportunidades en distintos puntos del Paraguay.
La expansión también incorpora criterios de responsabilidad ambiental. La planta cuenta con un sistema de tratamiento de efluentes que incluye decantación, separación de sólidos mediante un sistema DAF y lagunas aeróbicas de 13 millones de litros. Los sólidos recuperados son utilizados como abono para la agricultura, para su reutilización.
El desafío de ir más lejos
Lactolanda apuesta por seguir creciendo con producción sostenible, innovación y presencia internacional, llevando la calidad de la industria paraguaya a más de 30 países.
A esto se suma el programa de reforestación iniciado en 2001 para producir madera destinada a las calderas. Hoy, el 100 % de la madera utilizada proviene de áreas reforestadas y la Cooperativa mantiene un bosque natural cercano.
La proyección internacional constituye otro capítulo del crecimiento. Los productos Lactolanda llegan a todo el territorio nacional y a más de 30 países, con procesos orientados a garantizar calidad e inocuidad. La certificación BRCGS acompaña este esfuerzo y permite responder a estándares exigentes de los mercados internacionales.
“No solo llevamos productos paraguayos al mundo; llevamos una industria paraguaya preparada para responder a los estándares de los mercados internacionales”, señala Friesen.
A 44 años, Lactolanda proyecta su futuro con producción, inversión, innovación y apertura de mercados. Su recorrido muestra cómo la materia prima puede convertirse en valor agregado y multiplicar oportunidades. El desafío ya no es solo producir más, sino seguir fortaleciendo una cadena capaz de transformar el trabajo paraguayo en alimentos, empleo y presencia internacional.

