Se estima que los efectos comenzarán a verse desde el presente mes y que el mayor rigor será palpable en noviembre y diciembre. Referentes del sector productivo hablan sobre cómo harán frente al desafiante clima y el impacto que pueda tener sobre todo en los cultivos.
- Por Melissa Palacios y Luis Noguera
Desde setiembre y durante los próximos meses, la producción nacional en el campo será retada por un ya conocido contendiente, el clima, más específicamente por el embate de El Niño, un fenómeno que durante ciertos periodos trae un mayor caudal de lluvias y temperaturas más elevadas que las habituales. Quienes labran la tierra están preparados para afrontar el desafío y salir airosos, poniendo en marcha sus propias afiladas estrategias de mitigación.
A decir de Édgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), los efectos comenzarán a verse desde este noveno mes del año y el mayor rigor será palpable en noviembre y diciembre. Precisó que el exceso de lluvias es lo que puede complicar más seriamente al aparato productivo local. Además, dijo que la elevada temperatura puede incrementar el riesgo de tormentas, las cuales afectan más seriamente al sector frutihortícola, generalmente.
EVENTO IMPORTANTE
“Se sigue calentando la superficie del océano entonces se espera que sí sea un evento importante”, destacó; sin embargo, reconoció que dos frentes son los reguladores, uno en el Índico y otro en el Atlántico, el primero de mayor severidad y el segundo que sirve de “freno”. “En este momento los dos están activos, entonces hay que ver cuál de ellos predomina. El Niño se instaló fuerte, pero hay que ver de qué forma interactúa en nuestra zona”, amplió.
Entre las recomendaciones mencionadas por el especialista se halla el cultivo escalonado, “no poner todos los huevos en la misma bolsa”, además del aseguramiento de la provisión de alimentos para el ganado. Indicó también que se debe asegurar no sembrar ni ubicar a animales en zonas anegables, entre otras cuestiones.
MAYORES COSTOS
La soja, el producto estrella del agro paraguayo, comenzó su campaña 2026/2027 y es uno de los rubros que están amenazados por el fenómeno climatológico. El presidente de la Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS), Lindemar Cesca, indicó en diálogo con La Nación/ Nación Media que para la producción lo peor es la sequía, mientras que el exceso de precipitaciones puede sobrellevarse de una manera más cómoda.
Entre otras cosas, explicó que uno de los impactos que padecerán los productores es el incremento en el costo para mantener a salvo los cultivos, considerando que el incremento de la humedad propicia la aparición de plagas. “La verdad es que siempre hay gastos mayores porque vos tenés que hacer más aplicación de fungicida, algunas veces por chinche, pero lo peor es cuando vos tenés sequía”, indicó.
Confió en obtener buena calidad de granos para la campaña 2026/2027 que ya está en marcha y precisó que se estima llegar a las 12 millones de toneladas de producción, en las más de 3,6 millones de hectáreas sembradas.
DISMINUIR SU IMPACTO
Otra fuente consultada por La Nación fue el presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP), Víctor Miranda, quien se mostró optimista sobre la cuestión. “El clima siempre fue uno de los factores que más condicionan nuestra producción y fenómenos como El Niño nos obligan a estar preparados. Hoy contamos con mucha más información, tecnología y capacidad de anticipación que años atrás, pero nunca podemos decir que estamos totalmente preparados frente a un fenómeno climático”, manifestó.
“Lo importante es trabajar con planificación, información, manejo adecuado de los cultivos y acompañamiento técnico. No podemos controlar el clima, pero sí podemos tomar mejores decisiones para disminuir su impacto”, dejó en claro.
LOGÍSTICA COMPLICADA
Christian Rothbacher, presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), también respondió a las consultas de La Nación/Nación Media y destacó que el agua siempre es bienvenida para la producción, aunque aclaró que el exceso sí es perjudicial.
“Van a venir dificultades, principalmente en lo que se refiere a logística. Los caminos que no están asfaltados o no están bien terraplenados va a dificultar mucho el acceso”, expresó. El representante de la ARP mencionó que están instando a la limpieza de canales de agua y trabajando con entes del Estado para las previsiones del caso.
“No hay mucho que hacer más que prepararse de alguna manera, le instamos a los productores que están en zonas que puedan ser afectadas que tengan provisiones”, dijo. Se mostró optimista y consideró que durante el periodo se logrará tener una buena producción.

