Hoy comprende alrededor de 160.000 hectáreas y reúne a unos 7.500 productores certificados.
Ahora Paraguay apuesta por hacer crecer la agricultura orgánica, manifestó el presidente de la República, Santiago Peña, informó la Agencia IP. El mandatario destacó el potencial de este sector durante la apertura de la XVII Asamblea Ordinaria Anual de la Comisión Interamericana de Agricultura Orgánica (CIAO), que se desarrolla en Asunción.
El país busca dar un nuevo impulso a un modelo de producción que ya tiene presencia relevante en el territorio nacional. Actualmente, la agricultura orgánica comprende alrededor de 160.000 hectáreas y reúne a unos 7.500 productores certificados, mientras que sus exportaciones alcanzaron aproximadamente USD 40 millones durante el último año.
Para Peña, estos resultados representan apenas el punto de partida de una actividad que podría adquirir mayor peso dentro de la economía paraguaya. En ese sentido, sostuvo que el objetivo es ampliar la cantidad de productores, atraer inversiones y generar productos con mayor valor agregado para fortalecer la presencia paraguaya en los mercados internacionales.
También puso en relieve las condiciones naturales del Paraguay y su posición dentro del escenario agrícola sudamericano.
A su criterio, la realización de la asamblea de la CIAO en el país abre una oportunidad para profundizar la cooperación regional y promover políticas que vinculen la producción sostenible con nuevas oportunidades económicas. La apuesta, explicó, no se limita a incrementar los volúmenes de producción. El desafío consiste también en transformar el crecimiento del sector en más empleo, desarrollo rural y mejores oportunidades para las comunidades productoras.
MERCADO GANA TERRENO
Peña señaló que la agricultura orgánica dejó atrás la etapa en la que era considerada una actividad de nicho o emergente. Actualmente, afirmó, constituye una realidad con posibilidades concretas de expansión, especialmente por la creciente demanda de alimentos diferenciados y producidos bajo estándares sostenibles.
En este escenario, consideró fundamental contar con políticas de Estado claras, instituciones que generen confianza y productores comprometidos con la incorporación de buenas prácticas y estándares de certificación.

