Explicaron que existe un gran potencial para el sector ganadero por el mayor crecimiento de pasturas y pastizales.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) presentó ante la Comisión Directiva Central de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) los riesgos y oportunidades que podría generar un eventual fenómeno El Niño 2026-2027 para el sector agropecuario, con énfasis en el potencial de alta productividad para la ganadería. En ese sentido, explicaron que existe un gran potencial de alta productividad en el sector ganadero por el mayor crecimiento de pasturas y pastizales, el incremento exponencial de la oferta forrajera, menor riesgo de déficits hídricos en periodos críticos y mejores condiciones generales para sostener la producción animal.
Así lo indicó el ingeniero agrónomo, Édgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del MAG, quien se encargó de realizar la presentación. El experto detalló que El Niño también puede generar condiciones de vulnerabilidad como el mayor riesgo de enfermedades por estrés, afecciones sanitarias por contacto prolongado con la humedad, y pérdida de áreas de pastoreo en zonas ribereñas. Además, habló sobre sus posibles implicaciones para las actividades agropecuarias. “El objetivo es aportar información que permita identificar riesgos, anticipar posibles impactos y considerar medidas de prevención y contingencia con suficiente antelación”, dijo.
En este marco, manifestó que en el escenario agrícola puede plantear riesgos por saturación de perfiles de suelo, anegamientos temporarios, y mayor predisposición a plagas y enfermedades por los ambientes húmedos. No obstante, se cuenta con un alto potencial de productividad por el incremento del potencial de rendimiento, mayor viabilidad de esquemas de doble cultivo, mejor desempeño de cultivos de cobertura, y ventana ideal para siembras tempranas y mayor eficiencia en fertilización.
De esta manera, la cartera intensifica las acciones a fin de que la prevención sea incorporada como una herramienta central dentro de la planificación productiva, en la búsqueda de la anticipación de posibles escenarios que permitan evaluar vulnerabilidades, definir medidas de contingencia y mejorar la capacidad de respuesta de productores e instituciones ante eventuales emergencias. La planificación anticipada, el acceso a información técnica y la coordinación institucional serán factores determinantes para que productores y autoridades puedan enfrentar con mayor capacidad de respuesta los posibles impactos de El Niño, según detallaron.
Gobierno prepara plan de contingencia
Proyectan la protección del sector agrícola que podría ser uno de los más perjudicados si no se toman medidas oportunas.
La llegada del fenómeno El Niño está poniendo en guardia a diversas dependencias del gobierno para tener listo un plan de contingencia con que hacer frente al evento climático. Uno de los aspectos importantes es la protección del sector agrícola que podría ser uno de los más perjudicados si no se toman medidas oportunas para el cuidado de los cultivos. El presidente Santiago Peña dio instrucciones a las principales entidades del gobierno a preparar acciones para hacer frente al fenómeno climático.
Una de ellas es el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que está trabajando de manera coordinada con técnicos y autoridades de los distintos departamentos del país para encarar las contingencias. Uno de los aspectos estudiados es la necesidad de identificar los diferentes riesgos que se avecinan para tomar decisiones que permitan reducir el impacto negativo que podrían tener las condiciones climáticas adversas.
Señalaron que el plan contempla el acompañamiento constante a los sectores más vulnerables del área, en especial a la agricultura familiar y la horticultura, que son sectores que podrían sufrir las consecuencias de las variaciones climáticas si no se los protege de manera adecuada. Explicaron que el abordaje oportuno de lo que podría ocurrir tiene como propósito principal fortalecer la capacidad de respuesta ante los eventuales ataques del fenómeno climático. Sobre todo para brindar asistencia integral a los productores agrícolas, con la articulación de tareas entre las autoridades nacionales, equipos técnicos, los gobiernos locales, tanto de los departamentos como de los distritos afectados.
El Poder Ejecutivo decidió acompañar todas las acciones necesarias para reducir los efectos que podría generar el fenómeno climático en las zonas rurales del país, donde se requieren de protecciones especiales ante los eventuales ataques de la naturaleza.
Existe la convicción de que solo con la debida protección se podrán sostener la producción y el abastecimiento de los productos de las zonas agrícolas del país. Una de las áreas que necesita resguardo es la producción de arroz, pues el sector arrocero se encuentra con problemas financieros, tanto para hacer frente a sus deudas como para realizar inversiones de urgencia ante el exceso de lluvias.
Resulta que este cereal ha tenido una caída continua de los precios en el campo internacional, lo que les impide a los productores tener la suficiente fuerza financiera.

