Desde los servicios financieros hasta el comercio, la industria, la logística y el sector público, gran parte de la actividad económica depende hoy de la digitalización.
La transformación digital dejó de ser una tendencia futura para convertirse en una realidad que atraviesa todos los sectores productivos. Desde los servicios financieros hasta el comercio, la industria, la logística y el sector público, gran parte de la actividad económica depende hoy de una infraestructura digital confiable, resiliente y disponible las 24 horas del día.
En Paraguay, esa infraestructura se ha consolidado como uno de los habilitadores más importantes para la competitividad y la atracción de inversiones. La combinación de conectividad nacional, integración regional, centros de datos, servicios en la nube y una creciente adopción tecnológica está permitiendo que el país fortalezca su posición dentro de la economía digital.
Para Roberto Laratro, Director General de Tigo Paraguay, la conectividad ya forma parte de los activos estratégicos del país.
“La infraestructura digital se ha convertido en una plataforma sobre la que operan prácticamente todas las industrias. Hoy hablamos de redes, centros de datos, servicios cloud y capacidades tecnológicas que permiten a empresas y personas innovar, producir y crecer.”
UN PAÍS CONECTADO PARA LA ECONOMÍA DIGITAL
La calidad de una infraestructura digital no se mide únicamente por la velocidad de navegación. Se refleja también en la cobertura, la disponibilidad, la capacidad de procesamiento de datos y el acceso a servicios tecnológicos avanzados.
De acuerdo con el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025), Paraguay registra una cobertura móvil del 99,6% de la población y figura entre los países que más avanzaron en capacidades habilitantes digitales en la región, con una mejora de 7,17 puntos impulsada por avances en infraestructura, datos y talento humano.
Por otro lado, la latencia, que mide el tiempo de respuesta de una red, posiciona a Paraguay entre los mejores desempeños de América Latina, reflejando una infraestructura preparada para servicios digitales de alta exigencia.
Los resultados reflejan años de inversión y desarrollo de infraestructura por parte de distintos actores del ecosistema digital, del cual Tigo ha sido parte durante 34 años. Hoy Paraguay cuenta con capacidades que acompañan el crecimiento de los servicios digitales, la transformación de las empresas y la llegada de nuevas inversiones”, señala Laratro
INFRAESTRUCTURA PARA OPERAR SIN INTERRUPCIONES
Detrás de cada videollamada, transacción bancaria, plataforma empresarial o aplicación móvil existe una red compleja que debe mantenerse operativa de forma permanente.
Tigo cuenta con 12 enlaces internacionales activos que conectan a Paraguay con Brasil, Argentina y Bolivia, integrando al país a las principales rutas digitales de la región. La infraestructura nacional incorpora además más de 20.000 kilómetros de fibra óptica y una arquitectura diseñada para garantizar altos niveles de disponibilidad y redundancia.
“La confianza digital se construye con resiliencia. Las empresas necesitan saber que sus operaciones pueden mantenerse activas todos los días del año. Por eso la disponibilidad y el respaldo son tan importantes como la capacidad de la red.”
EL ROL ESTRATÉGICO DE LOS CENTROS DE DATOS
La conectividad es solo una parte de la ecuación. La economía digital requiere también infraestructura capaz de almacenar, procesar y proteger información.
En este contexto, los centros de datos se han convertido en activos fundamentales para el desarrollo tecnológico de los países. El Data Center de Tigo Business, opera bajo estándar Tier III y cuenta con certificaciones internacionales como ISO 27001:2022, VMware Cloud Verified y CEEDA Silver. La instalación registra una disponibilidad anual del 99,982% y fue diseñada para proveer servicios cloud, respaldo de información, continuidad operativa y aplicaciones empresariales críticas.
“Los centros de datos son parte esencial de la infraestructura de un país moderno. Son el espacio donde residen aplicaciones, sistemas y procesos que permiten funcionar a organizaciones públicas y privadas de todos los sectores”, explica Laratro.
HOGARES CADA VEZ MÁS DIGITALES
La evolución de la infraestructura está acompañada por cambios profundos en la forma en que las personas utilizan la tecnología.
Más del 50% de los hogares paraguayos cuentan actualmente con entre cuatro y nueve dispositivos conectados simultáneamente, mientras que cerca del 30% supera los diez dispositivos conectados en el hogar.
Smart TVs, teléfonos inteligentes, computadoras, consolas, cámaras y dispositivos conectados forman parte de una nueva realidad que exige redes preparadas para soportar un consumo digital cada vez más intenso.
“Hace algunos años hablábamos de un equipo por familia. Hoy hablamos de múltiples pantallas, múltiples usuarios y múltiples servicios funcionando al mismo tiempo. Eso exige una infraestructura robusta y preparada para escalar.”
EMPRESAS QUE ACELERAN SU TRANSFORMACIÓN DIGITAL
La digitalización también se refleja en el crecimiento sostenido de los servicios corporativos.
La demanda de servicios de nube y colocación continúa creciendo de manera sostenida, impulsada por organizaciones que incorporan cada vez más herramientas digitales para gestionar información, respaldar datos y sostener operaciones críticas. Al mismo tiempo, la adopción de soluciones de virtualización, continuidad operativa y procesamiento de datos sigue expandiéndose entre empresas de distintos tamaños y sectores económicos.
Este fenómeno demuestra que la transformación digital ya forma parte de la operación cotidiana de las empresas en Paraguay y que la demanda por infraestructura tecnológica seguirá creciendo en los próximos años.
“Las organizaciones están incorporando cada vez más herramientas digitales para mejorar productividad, eficiencia y competitividad. La infraestructura tecnológica es el soporte que hace posible esa evolución.”
UNA PLATAFORMA PARA EL FUTURO
El fortalecimiento de la infraestructura digital ocurre en paralelo a otros factores que impulsan la competitividad del país, como la disponibilidad de energía renovable, la estabilidad macroeconómica y una población joven con creciente acceso a formación tecnológica.
Para Laratro, la oportunidad va más allá de la conectividad.
“Los datos muestran que Paraguay cuenta con bases sólidas para seguir creciendo en la economía digital. La infraestructura está presente, el ecosistema continúa desarrollándose y existe una oportunidad concreta para transformar estas capacidades en más innovación, más empleo y más inversión.”
En un mundo donde la competitividad se mide cada vez más en términos digitales, la conectividad ya no es solo un servicio. Es una ventaja estratégica que impulsa el desarrollo económico y la capacidad de un país para integrarse a las cadenas de valor del futuro.

