La producción total se estima en 11,49 millones de toneladas, por debajo de los 12,34 millones correspondientes a 2025/26.

Para la campaña sojera 2026/27 se espera una reduc­ción en comparación con la producción registrada en 2025/2026, de acuerdo con una proyección revelada recientemente. Según el reporte, no hay mayores cam­bios en el área sembrada, pero se observan ciertas zonas nuevas para la oleaginosa en el mapa.

La producción total de soja y zafriña se estima en 11,49 millones de toneladas, por debajo de los 12,34 millones correspondientes a 2025/26, aunque todavía dentro de niveles históricamente ele­vados. Las cifras menciona­das representan una reduc­ción del 6,88 %. Sin tener en cuenta la zafriña y solo en la región Oriental, el rendi­miento total esperado llega a las 9.865.200 toneladas, 6,6 % por debajo de las 2.931.000 toneladas del ciclo productivo anterior.

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La última campaña desarro­llada reforzó la percepción del sector productivo de que una cosecha cercana a 11 millo­nes de toneladas en la región Oriental comienza a conver­tirse en el nuevo estándar de producción local bajo condi­ciones climáticas normales, de acuerdo a lo señalado por la consultora StoneX.

EL NIÑO

Como se sabe, el fenómeno El Niño se constituye como una amenaza para el sec­tor agrícola en los próxi­mos meses. En ese sentido, el análisis refiere que el evento suele estar asociado a períodos más cálidos y secos durante diciembre, etapa crítica para la definición del potencial productivo de la soja; sin embargo, aclara que los distintos modelos climáticos todavía presen­tan diferencias significati­vas respecto a la intensidad y distribución de las lluvias esperadas para el verano, por lo que resulta prema­turo anticipar impactos concretos.

Se considera que la evolución de dichos indicadores será clave para determinar si la campaña termina ubicán­dose por encima o por debajo de los rendimientos actual­mente proyectados.

ÁREAS DE SIEMBRA

Para la campaña 2026/27 no se realizaron ajustes rele­vantes en la superficie sem­brada, aunque se observa­ron expansiones puntuales hacia zonas no tradiciona­les, especialmente mediante la incorporación de áreas bajo rotación en Ñeembucú y parte de Paraguarí, por lo que el principal factor que determinará el resultado final de la próxima campaña será nuevamente la produc­tividad.

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