Con metas superadas, el programa busca nuevas fuentes de financiamiento para sostener demanda.

El programa habi­tacional Che Róga Porã atraviesa uno de sus momentos de mayor dinamismo desde su lanza­miento. El fuerte interés de las familias por acceder a cré­ditos para la vivienda propia impulsa al Gobierno a ini­ciar gestiones para obtener nuevas fuentes de financia­miento que permitan soste­ner la demanda que ya supera las proyecciones previstas para este año.

Así lo afirmó al programa “Así son las cosas”, del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media, el ministro de Urba­nismo, Vivienda y Hábitat, Juan Carlos Baruja, quien destacó que las metas estable­cidas para 2026 fueron alcan­zadas antes de concluir el pri­mer semestre. Según explicó, el desempeño del programa superó incluso los escena­rios más optimistas maneja­dos inicialmente por las auto­ridades.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

El impacto también se refleja en los indicadores del sistema financiero.

Baruja señaló que el crédito destinado al sector habita­cional registra una expan­sión cercana al 27 %, mien­tras que los datos del Banco Central del Paraguay (BCP) muestran que el financia­miento para vivienda cre­ció más del 25 % durante el año pasado. “Hoy el sueño de la casa propia es una rea­lidad para miles de familias trabajadoras”, sostuvo el ministro.

Actualmente, Che Róga Porã ofrece financiamiento de hasta 30 años de plazo con una tasa de 6,5 % para fami­lias con ingresos de entre uno y seis salarios mínimos. A ello se suma Che Róga Porã 3.0, modalidad que amplió el alcance del programa a hoga­res con ingresos de entre seis y nueve salarios mínimos, con una tasa de 9,9 %.

Ante el acelerado ritmo de colocación de créditos, el Gobierno ya trabaja en la búsqueda de nuevos recursos para fortalecer el fondeo del programa. Uno de los princi­pales respaldos financieros proviene del crédito de USD 200 millones otorgado por la República de China (Taiwán), cuyos recursos continúan en ejecución.

Sin embargo, Baruja recono­ció que el nivel de demanda obliga a proyectar nuevas alternativas de financia­miento para garantizar la continuidad del programa en los próximos años.

Déjanos tus comentarios en Voiz