Productores miden los riesgos ante las lluvias y el impacto en la calidad de los cultivos.

El escenario climático registrado a finales de junio tras las fuer­tes lluvias comienza a gene­rar preocupación en el sec­tor productivo ante el riesgo de un menor rendimiento e impacto en la calidad del maíz y otros cultivos. Según el informe de la consultora Sto­nex, la producción del cereal se mantiene estable en 5,31 millones de toneladas, pero el clima podría cambiar las reglas de juego.

“La combinación de lluvias frecuentes, elevada humedad relativa, menor luminosidad y episodios de bajas tempera­turas crea condiciones favo­rables para el desarrollo de enfermedades capaces de afectar la calidad comercial del grano”, indica el reporte de julio. Explica que el foco del mercado pasó del poten­cial de rendimiento que ten­drían los granos a la sanidad de los mismos.

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La consultora indica que las primeras cosechas de junio mostraron buenos resulta­dos, pero las preocupacio­nes registradas preocupan. Afirma que los riesgos, hasta el momento, no se relacionan con “pérdidas significativas” en cuanto a la producción y las lluvias previstas para este mes podrían impactar en el proceso de secado natural del cultivo y ampliar el calenda­rio de cosecha.

“La principal preocupación se concentra en un posible deterioro de la calidad, espe­cialmente considerando que los descuentos comerciales comienzan a aplicarse cuando el porcentaje de granos daña­dos supera los parámetros establecidos por la indus­tria. Algunos productores ya reportaron lotes próximos al límite de tolerancia durante las primeras entregas”, men­ciona el informe.

En el plano comercial, los valores observados para el maíz ascienden a USD 140 la tonelada y se mantiene la incertidumbre en cuanto a la evolución de los precios cuando la oferta en el mer­cado se vuelva más fuerte en las próximas semanas.

MISMA LÍNEA

Durante una entrevista con la 780 AM, el ministro de Agri­cultura y Ganadería, Carlos Giménez, afirmó la semana pasada que el invierno “no va a ser fuerte”, pero sí preo­cupa el fenómeno de El Niño, debido a que una gran canti­dad de agua puede afectar la producción de varios rubros en cosecha, generando un menor rendimiento. En ese punto, manifestó que uno de los que podría verse afectado es la producción de tomate.

“La presencia de El Niño está entrando muy fuerte y hay sectores que van a estar con problemas”, remarcó. El ministro indicó que se está trabajando en las recomen­daciones para los producto­res, debido a que las lluvias serán constantes en los próxi­mos meses.

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