La comunicadora Antonella Mateu inició su camino en la pastelería preparando dulces para familiares y amigos, dando así los primeros pasos de un proyecto que con el tiempo fue tomando forma.

En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipy­mes), que se recuerda este sábado 27 de junio, historias como la de la emprendedora Antonella Mateu, ponen en valor el impacto del empren­dedurismo y la capacidad de adaptación de quienes trans­forman desafíos en oportu­nidades.

Lo que comenzó como una manera de aprovechar el tiempo durante las restriccio­nes de la pandemia, terminó convirtiéndose en un nego­cio creciente y formal que hoy continúa expandiéndose con la marca Azucarados, con la que actualmente comercializa sus productos. Con 20 años y mientras cursaba la carrera de Ciencias de la Comunica­ción, Mateu inició su camino en la pastelería preparando dulces para familiares y ami­gos, dando así los primeros pasos de un proyecto que con el tiempo fue tomando forma. Actualmente, con 24 años y ejerciendo la carrera, sigue apostando al crecimiento de su marca y al fortalecimiento de su negocio. “Comencé en el año 2021, durante la pan­demia, cuando no podíamos realizar muchas actividades por las restricciones sanita­rias. Fue ahí cuando me metí de lleno a la cocina. Desde niña me enseñaron lo básico y siempre me gustó ayudar y trabajar de alguna forma”, contó a La Nación/Nación Media.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY

Con una inversión de G. 500.000 los primeros pro­ductos de su catálogo fue­ron pastafrolas y alfajores, que ofrecía a personas cerca­nas. Con el paso de los meses, comenzó a notar que la acti­vidad podía convertirse en una fuente de ingresos mien­tras continuaba con sus estu­dios universitarios. Su reco­rrido refleja el papel clave que cumplen las mipymes como motor de innovación, gene­ración de ingresos y desarro­llo económico, demostrando que muchas veces las grandes iniciativas nacen de pequeñas ideas y del compromiso por hacerlas crecer. Hoy, además de pastafrolas, ya produce tor­tas decoradas (a partir de 500 gramos), alfajores de maicena, tortas 3 leches, pie de limón, piononos y budines.

Con el crecimiento de la demanda, Mateu decidió incursionar en la elabora­ción de tortas decoradas. Sin embargo, pronto se encontró con una limitación impor­tante, y fue la falta de equi­pos adecuados para mejorar la calidad de sus productos. “Necesitaba una batidora más potente y un horno más grande, pero en ese momento no contaba con los recursos”, explicó. Fue entonces cuando, por sugerencia de su madre, comenzó a buscar alternativas de financiamiento. Aunque todavía no contaba con docu­mentación tributaria ni podía demostrar ingresos formales, logró acceder a un préstamo del Crédito Agrícola de Habi­litación (CAH), que le permitió realizar su primera inversión importante.

ALIADOS

“Con ese préstamo pude com­prar un horno más grande, una batidora de mayor potencia y otros utensilios que fueron fundamentales para seguir creciendo”, señaló. Sin haber realizado cursos de pastele­ría, recurrió a internet para perfeccionar sus técnicas de decoración.

“Debo reconocer que mis pri­meros pasteles no eran los más lindos. No conocía las técni­cas de decoración y nunca había hecho un curso. Mi gran aliado fue Youtube y cualquier video que pudiera enseñarme cómo armar y decorar tortas”, afirmó. A base de práctica constante, fue perfeccionando sus habilidades hasta ofrecer productos con una presenta­ción más profesional. Otro paso fue incorporar herra­mientas de marketing digital para ampliar su alcance.

“Habilité páginas en Insta­gram y Facebook, además de un número exclusivo de What­sapp para recibir pedidos. También fui aplicando estra­tegias para mejorar el empa­que, la presentación de los pro­ductos y darle una identidad al emprendimiento”, relató. Cinco años después de sus primeros pasos, Azucarados continúa operando con una estructura más formal. Hoy el emprendimiento cuenta con Registro Único del Con­tribuyente (RUC), emite fac­turas legales con IVA y recien­temente la emprendedora se incorporó como miembro de la Asociación de Micro, Peque­ñas y Medianas Empresas (Asomipymes).

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) al cierre de 2024 entre todos los departamentos se con­tabilizaron 420.109 empre­sas activas. Por distribución territorial, el departamento Central concentró la mayor cantidad de mipymes activas, con 140.256 unidades, seguido de Asunción, con 86.030; Alto Paraná, con 55.525; Itapúa, con 28.605, y Caaguazú, con 20.772. En el resto del país se registran 88.921 mipymes activas. En cuanto a la dis­tribución por sectores, un 47 % pertenece al sector de ser­vicios con 196.426 empresas activas, un 40 % en comercio con 169.342 empresas y un 13 % en industrias con 54.341 empresas. Según el tamaño, 377.020 (90 %) correspondió a microempresas, unas 34.282 (8 %) a pequeñas empresas y 8.807 (2 %) a medianas empre­sas (ver info)

ESCENARIO

El viceministro de Mipymes, Gustavo Giménez, indicó que las micro, pequeñas y media­nas empresas atraviesan actualmente un escenario desafiante, aunque con pers­pectivas favorables impulsa­das por nuevas herramientas y medidas de apoyo al sector. Destacó que existe una agenda intensa de trabajo articulada entre instituciones públicas y gremios con el objetivo de traducir la normativa vigente en beneficios concretos para las empresas. “Estamos bus­cando traducir la normativa en trámites sin costo, de manera digital, más créditos disponi­bles, más mercado nacional e internacional y por supuesto acompañamiento a través de asistencia técnica en todo el país”, afirmó.

Déjanos tus comentarios en Voiz