Asistencia combina gestión de liquidez, estructuración financiera y acceso a soluciones de mercado para ayudar a las empresas a crecer desde una posición de fortaleza.

Cada vez más empresas media­nas paraguayas enfrentan un desafío que va más allá de ven­der más, incorporar nuevos clientes o expandir operacio­nes. El verdadero reto está en cómo gestionar estratégica­mente sus recursos financieros para sostener ese crecimiento en el tiempo.

En el marco del Día Internacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empre­sas, que se conmemora el 27 de junio, Basa Capital pone el foco en una realidad frecuente: muchas empresas cuentan con negocios sólidos y años de trayectoria, pero continúan tomando decisiones financie­ras basadas exclusivamente en herramientas tradicionales, desaprovechando oportuni­dades para optimizar su liqui­dez y fortalecer su estructura financiera.

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“Muchas veces las empresas llegan buscando financia­miento cuando en realidad lo que necesitan es entender mejor su situación financiera”, explica Adriana Castillo, Cor­porate Finance Manager de Basa Capital. “Es frecuente encontrar compañías renta­bles y viables que operan bajo presión de caja porque existe un descalce entre cómo gene­ran recursos y cómo están estructuradas sus obligacio­nes”. Según la especialista, uno de los errores más habi­tuales es definir el monto del financiamiento antes de reali­zar un diagnóstico financiero. “La empresa ya sabe cuánto quiere pedir, pero todavía no tiene claro por qué necesita ese monto, cómo lo va a repa­gar o si el problema real es de financiamiento o de estruc­tura”, señala. Desde Basa.

Capital observan que muchas empresas medianas conti­núan financiando inversio­nes de largo plazo con líneas de crédito de corto plazo que deben renovarse constante­mente. En esos casos, el pro­blema no necesariamente es la falta de acceso al crédito, sino una estructura finan­ciera que no acompaña la rea­lidad del negocio. A esta situa­ción se suma otro fenómeno frecuente: el capital de tra­bajo que permanece inmovili­zado sin generar rendimiento. “Muchas empresas mantienen recursos disponibles en cuen­tas bancarias mientras espe­ran utilizarlos para pagos ope­rativos, salarios, impuestos o compras futuras. Esa liquidez es necesaria, pero no necesa­riamente debería permanecer improductiva”, explica Alejan­dro González, Head of Corpo­rate & SME Banking de Basa Capital.

Basa Capital ofrece alternati­vas de inversión diseñadas para empresas que necesitan dispo­nibilidad rápida de sus recur­sos sin resignar la posibilidad de obtener rendimientos sobre sus excedentes temporales de caja. La propuesta apunta a transfor­mar la gestión del flujo de caja en una herramienta estratégica, permitiendo que las empresas optimicen recursos que tra­dicionalmente permanecían inmovilizados. Tanto desde el área de Corporate & SME Ban­king como desde Corporate Finance, coinciden en que uno de los mayores cambios que enfrentan las empresas media­nas es pasar de una administra­ción financiera reactiva a una planificación más estratégica.

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