El crudo bajó de los niveles de los USD 90 del barril; pero los productos terminados sigue en un promedio de USD 900 el m³.
El avance en el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra ya repercutió en la cotización internacional de los combustibles con una baja, lo que podría trasladarse en una disminución en los precios a nivel local. “Apenas tengamos unas reposiciones que permitan realizar un ajuste a la baja, lo haríamos en forma inmediata”, dijo ayer lunes el presidente de Petróleos Paraguayos (Petropar), William Wilka.
En entrevista con la 780 AM, indicó que es un acuerdo muy esperado y que tuvo una reacción casi inmediata. “Hace varios meses estamos esperando que se concrete este acuerdo de manera que también el mercado energético pueda empezar a normalizarse y a volver a los valores anteriores a la guerra, porque con los valores que estábamos teniendo realmente es un poco complicado porque no veíamos el escenario ni tampoco el resultado de que esto iba a terminar”, expresó.
Wilka explicó que tras el anuncio de la firma del acuerdo de paz “el mercado tuvo su primera reacción”. Al respecto mencionó: “El crudo bajó de los niveles de los USD 90 del barril; no obstante, la constitución de los productos terminados, que es lo que importamos, sigue en un promedio de USD 900 el metro cúbico, ya no más en valores de USD 1.000 el metro cúbico”.
Señaló que a pesar de los reajustes realizados, la petrolera estatal se mantiene con los precios más bajos en el mercado frente a emblemas privados.
“Estamos en un promedio de G. 700 el litro; y bueno, estamos tratando de mantener, de no realizar ningún ajuste nuevamente, y ahora con esto que se suma al acuerdo de paz y las reposiciones que estamos haciendo, vamos a ir siguiendo cómo eso va a ir afectando a nuestra estructura de costo de importación”, agregó.
El 4 de mayo pasado la petrolera realizó el último ajuste en los valores de los carburantes en las estaciones de servicio que operan bajo su emblema, debido al incremento en la cotización internacional tras el conflicto en Medio Oriente. La suba para el diésel fue G. 750 el litro, mientras que las naftas de G. 300 el litro.

