La titular del gremio bancario salió al paso de los intentos de generar alarma y puso foco en los controles que son robustos y regulados por parte del BCP.
El escándalo financiero que sacude al Banco Master en Brasil generó repercusiones mediáticas intencionadas en nuestro país, donde algunos sectores empresariales con intereses en el circuito financiero intentaron instalar dudas sobre la fortaleza del sistema financiero local.
En una entrevista que la presidenta ejecutiva de la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), Liz Cramer, ofreció al canal Telefuturo, sus expresiones se sacaron de contexto adrede. A raíz de esa publicación, la ejecutiva emitió un comunicado ayer para aclarar que sus declaraciones y el tratamiento de las mismas no fueron a lo divulgado en el citado canal perteneciente el Grupo Vierci.
En esa entrevista, reproducida luego por la citada emisora obligada a un trato ético de esa información, Cramer claramente marca distancia del supuesto riesgo que supone el caso brasileño con la realidad del ámbito bancario paraguayo. La titular de Asoban salió al paso de esas interpretaciones y defendió la solidez del esquema regulatorio paraguayo, remarcando el papel del Banco Central del Paraguay (BCP) y la rigurosidad de los controles existentes. Durante sus declaraciones al citado medio, Cramer sostuvo que el sistema financiero paraguayo cuenta con mecanismos de supervisión estrictos, desarrollados especialmente tras la grave crisis bancaria de 1995, episodio que obligó a una reforma estructural del sector. “Después de la crisis del 95 prácticamente se refundó el sistema financiero paraguayo y se hizo mucho más estricto”, explicó, resaltando que desde entonces se fortalecieron las normativas de solvencia, fiscalización y transparencia.
La titular de Asoban enfatizó además que el debate sobre posibles conflictos de interés dentro del sistema ya se encuentra contemplado dentro de las regulaciones vigentes. “Todo está regulado”, afirmó, agregando que justamente los organismos de control tienen la responsabilidad de velar por el cumplimiento de las normas.
En ese contexto, defendió el rol institucional del Banco Central y la capacidad técnica de sus autoridades para supervisar adecuadamente el sistema. “Confiamos en el rol del BCP gracias al profesionalismo”, expresó Cramer, al remarcar que Paraguay cuenta hoy con un esquema financiero mucho más robusto y preparado que décadas atrás.
Sus palabras apuntaron a transmitir tranquilidad frente a los intentos de extrapolar al escenario paraguayo situaciones ocurridas en el Brasil, donde el caso Banco Master derivó en cuestionamientos sobre operaciones financieras y vínculos empresariales. Cramer también recordó que ningún país está completamente exento de hechos de corrupción o irregularidades, pero insistió en que precisamente para eso existen organismos de control y supervisión. “Ningún país está exento de la corrupción y los órganos de control deben hacer su rol”, señaló, insistiendo en la necesidad de no sacar de contexto declaraciones técnicas para alimentar interpretaciones alarmistas.

