Con una producción de aproximadamente 900 millones de litros anuales, se consolida como un actor relevante para la economía agroindustrial del país.

En el marco del Día Mundial de la Leche que se celebra este 1 de junio, actores del rubro destacan nuevas oportuni­dades de inversión y moder­nización en el país, aunque advierten sobre las amena­zas comerciales y la necesi­dad de seguir fortaleciendo la productividad desde el sector primario.

La cadena láctea paraguaya atraviesa una etapa de trans­formación, impulsada por una mayor articulación entre el sector público y privado, nue­vos proyectos industriales y un creciente interés de inver­sionistas extranjeros. Con una producción de aproximada­mente 900 millones de litros anuales, el sector se consolida como un actor relevante para la economía agroindustrial del país. De acuerdo con datos de la Cámara Paraguaya de Indus­trias Lácteas (Capainlac), las siete principales industrias agrupadas en el gremio pro­cesan más del 80 % de la leche formalizada, lo que convierte al rubro en un engranaje para el empleo, la industrialización y el abastecimiento interno.

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Erno Becker, presidente de la Cámara de Industrias Lácteas.

INTERÉS EXTRANJERO

El presidente de la Capain­lac, Erno Becker, señaló a La Nación/Nación Media que Paraguay comienza a desper­tar el interés de inversores internacionales, principal­mente por sus condiciones para una producción competitiva de leche cruda. A esto se suma el interés empresarial por ins­talar una fábrica de suero en polvo, una tendencia relati­vamente nueva dentro de la industria láctea nacional, que podría ampliar la capacidad de industrialización y diversifica­ción del sector. En términos de innovación, Becker indicó que las inversiones actuales están concentradas principalmente en productos de valor agregado, especialmente en el segmento del yogur.

MILES DE EMPLEOS

El impacto económico del sec­tor también se refleja en la gene­ración de empleo. Según Bec­ker, la cadena láctea involucra alrededor de 28.000 personas, considerando producción pri­maria, industria, comercio, distribución y servicios vincula­dos. Desde la visión del MAG, se estima que al menos 15.000 familias dependen directa­mente de la actividad, entre pequeños productores e indus­trias. El fortalecimiento del sector se apoya, además, en una alianza público-privada sus­tentada por la Ley de Fomento de la Cadena Láctea, que finan­cia programas de sanidad ani­mal y asistencia técnica.

EXPORTACIONES

Una de las empresas que refleja la evolución del sector es la Cooperativa La Holanda Ltda., propietaria de la marca Lactolanda, que inició opera­ciones en 1982 procesando ape­nas 5.000 litros diarios y hoy supera los 1,4 millones de litros de leche procesados por día. El gerente general de la coopera­tiva, Bernie Friesen, destacó a La Nación/Nación Media que el crecimiento sostenido permi­tió convertir a Lactolanda en el principal actor industrial del rubro. “Más del 50 % de la leche procesada del país pasa por la Cooperativa La Holanda y se comercializa bajo la marca Lac­tolanda”, afirmó. Actualmente, la industria procesa más de 400 millones de litros de leche al año, destinados tanto al mer­cado local como internacional, con una cartera diversificada que incluye leche fluida, yogu­res, quesos, manteca, crema, dulce de leche y productos fun­cionales sin lactosa. La marca llega actualmente a más de 30 países, entre ellos Brasil, Boli­via, Nigeria, Camerún, Arabia Saudita, Líbano y República Dominicana, respaldada por certificaciones internaciona­les de calidad.

AMENAZA

Sin embargo, Becker alertó sobre factores externos que podrían afectar la competi­tividad del rubro, particu­larmente un proyecto legis­lativo en Brasil que analiza restricciones a la importa­ción de leche en polvo. “Eso representa una amenaza porque no se ajusta exacta­mente a las regulaciones del Mercosur”, advirtió. A esto se suma el impacto del dólar bajo, que reduce actual­mente la competitividad exportadora de los produc­tos lácteos paraguayos.

PEQUEÑOS PRODUCTORES Y APOYO DEL MAG

Liz Viveros, coordinadora del Programa Nacional de Fomento de la Cadena Láctea del MAG.

Desde el sector público, el Minis­terio de Agricultura y Ganadería (MAG) busca fortalecer la base productiva del rubro mediante asistencia técnica a pequeños productores. La doctora Liz Vive­ros, coordinadora ejecutiva del Programa Nacional de Fomento de la Cadena Láctea del Minis­terio de Agricultura y Ganadería (MAG), explicó a La Nación que actualmente el programa acom­paña a alrededor de 480 organizaciones de productores en distin­tos departamentos del país, principalmente en Caaguazú, Canin­deyú, San Pedro, Concepción, Presidente Hayes, Itapúa y Misiones. El objetivo es mejorar la productividad y sostenibilidad mediante capacitación, sanidad animal, mejoramiento genético y planifica­ción alimentaria. “Sin nutrición y alimentación adecuada no hay leche”, afirmó Viveros, al destacar la importancia del plan forrajero impulsado por el programa para garantizar producción durante el invierno, cuando aumenta el precio pagado por la industria.

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