Las finanzas públicas se ven afectadas en los ingresos del Estado y en el pago de intereses de la deuda denominada en dólares.
El titular de Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Óscar Lovera, se refirió a la baja de la cotización del dólar y al rol del Banco Central del Paraguay (BCP) en ese escenario. Explicó que la banca matriz solo interviene cuando se observan movimientos del tipo de cambio que no están respaldados o justificados por operaciones reales de mercado.
“Lo que hace el BCP es que cuando ven movimientos que del tipo de cambio que no estén respaldados, no estén justificados por movimientos propios de mercado de transacciones reales, es donde debe intervenir para evitar que el dólar baje demasiado o suba demasiado en un periodo corto de tiempo”, explicó.
Señaló que desde el punto de las finanzas públicas estas se ven afectadas por el tipo de cambio en dos componentes principales: por un lado, los ingresos del Estado, impactados especialmente por la menor recaudación aduanera y de las vías nacionales, y por otro, el pago de intereses de la deuda denominada en dólares.
El mayor efecto en los primeros meses del año se daría del lado de los ingresos, ya que los compromisos externos aún no alcanzan niveles elevados en esta etapa del ejercicio fiscal. “Entonces la compensación, digamos, en términos de lo que hace a las finanzas públicas se va a dar un poco después del segundo semestre, por un lado”, acotó.
Consultado si con la coyuntura se podría dar un descalce en el Presupuesto General de la Nación (PGN), aclaró que este fue elaborado con una estimación del tipo de cambio que finalmente no se cumplió, aunque remarcó que no hay un tipo de cambio objetivo fijado ni por el MEF o el BCP, sino que se trata de dinámicas de mercado.
ESTIMACIONES PARA FIN DE AÑO
El comportamiento del dólar sigue siendo tema de análisis por parte de diferentes actores económicos, nacionales, regionales y hasta globales. En Paraguay la apreciación del guaraní ante la moneda norteamericana puede considerarse histórica, superando incluso el 20 % en el último año.
El banco Itaú dio a conocer recientemente sus previsiones macroeconómicas para el 2026 y evidentemente, la moneda norteamericana ocupa un espacio dentro de las proyecciones. En el documento se menciona que en la última revisión se asume un guaraní más fuerte, por lo que la actualización es al alza.
Para finales de 2026 se espera que el dólar cierre con una cotización de G. 6.450, frente los G. 6.650 que se había indicado en una anterior proyección realizada por la entidad. “Esta revisión refleja los niveles actuales del tipo de cambio, junto con nuestra visión de un dólar global algo más débil y un entorno más favorable para los activos de mercados emergentes, incluidas las monedas de la región”, explica el documento difundido.

