En Paraguay, el comercio electrónico creció de manera sostenida en los últimos años y ya supera los USD 2.000 millones de facturación anual, representando aproximadamente el 4,7 % del producto interno bruto (PIB).

  • Por Melissa Palacios

El crecimiento de este modelo de nego­cios en nuestro país demuestra que el ecom­merce dejó de ser una ten­dencia para convertirse en un canal estratégico para empresas de todos los tama­ños.

Es por ello que en esta edición de Ellos Saben conversamos Pablo Díaz Guerrín, vicepre­sidente de la Cámara Para­guaya de Comercio Electró­nico (Capace), quien detalló a La Nación/Nación Media las claves para iniciar en las ventas a través del comercio digital y que las empresas que aún no se unieron a la trans­formación logren adaptarse, ya que no solo van a vender más, sino que deben estar preparadas para competir.

Invitación al canal de WhatsApp de La Nación PY
El comercio electrónico no es simplemente “abrir una tienda online”, sino desarrollar un nuevo canal de negocio con reglas propias

1- PRIMER PASO CON ESTRATEGIA

Lo primero es entender que el comercio elec­trónico no es simplemente “abrir una tienda online”, sino desarrollar un nuevo canal de negocio con reglas propias.

Antes de invertir en tecnología, la empresa debe definir una estrategia clara: identificar a su cliente digital, entender sus hábitos de compra, analizar la com­petencia y validar si su producto realmente tiene demanda en ese entorno. En muchos casos, las empresas trasladan su lógica del mundo físico al digital y ahí es donde fallan.

El consumidor online compara más, exige rapidez, transparen­cia y una experiencia simple. Por eso, el punto de partida siem­pre debe ser estratégico, no operativo.

2- PRUEBAS, CANAL DE VENTA Y MARKETING

Primero, validar el producto o servicio en el canal digital, incluso con pruebas simples en redes sociales o marketplace. Luego, definir una propuesta de valor clara, incluyendo precios competitivos, promociones y diferenciadores frente a la competencia.

El siguiente paso es elegir el canal de venta: puede ser una tienda online propia, marketplace o incluso redes sociales, dependiendo del tipo de negocio. A esto se le suma la integra­ción de medios de pago (cada vez más variados) y la definición de una logística eficiente, que es uno de los pilares del ecom­merce.

Finalmente, se debe trabajar en marketing digital: publici­dad, contenido, posicionamiento y generación de tráfico. Pero lo más importante es que todo este proceso es continuo. El ecommerce requiere medición constante, análisis de datos y capacidad de adaptación rápida.

3- NO ES NECESARIO UN GRAN CAPITAL

Una de las grandes ventajas del ecommerce es que reduce sig­nificativamente las barreras de entrada. Hoy una empresa puede comenzar con una inversión rela­tivamente baja utilizando redes sociales o plataformas ya existentes, sin necesidad de desarrollar una infraestructura compleja desde el inicio. Sin embargo, es importante aclarar que si bien el capital inicial puede ser bajo, el crecimiento sí requiere inversión, especialmente en marketing, tecnología y logística. En ecommerce, más que el tamaño de la inversión inicial, lo que realmente marca la diferencia es la capacidad de eje­cutar bien y de escalar de manera inteligente.

4- CONSTRUIR CREDIBILIDAD

El factor más importante es la con­fianza. A diferencia del comercio tra­dicional, en el ecommerce el cliente paga antes de recibir el producto, lo que implica un mayor nivel de riesgo percibido. Por eso, la empresa debe construir credibilidad en cada punto de contacto. Esto incluye cumplir con los tiempos de entrega, ofre­cer medios de pago seguros, tener políticas claras de cambios y devoluciones, y brindar una atención al cliente eficiente. La expe­riencia posventa es tan importante como la venta misma.

En este contexto, la reputación digital se convierte en un activo clave. Una mala experiencia puede viralizarse rápidamente, mien­tras que una buena experiencia genera recompra y fidelización.

5- GESTIONAR LA LOGÍSTICA

El ecommerce presenta varios desa­fíos, especialmente en mercados en desarrollo. Uno de los principales es la logística: garantizar entregas rápi­das, eficientes y a un costo razonable sigue siendo un reto importante.

Otro desafío es la generación de confianza, especialmente en mer­cados donde aún existe preferencia por el efectivo o desconfianza hacia las compras online. A esto se suma la alta competencia, ya que en el entorno digital no solo se compite a nivel local, sino también con actores internacionales. También es clave la gestión de recla­mos, devoluciones y atención al cliente, que requieren procesos cla­ros y profesionalización. Finalmente, el ecommerce exige una adap­tación constante a nuevas tecnologías, tendencias de consumo y cambios en plataformas digitales.

6- CUALQUIER RUBRO PUEDE ADAPTARSE

Los rubros que históricamente mejor funcionan en ecommerce son aquellos con alta rotación, demanda constante y facilidad de comparación online. Entre ellos se destacan la tecnología, la moda, los productos de belleza y el consumo masivo, farmacia, alimentos, etc.

Estos sectores tienen la ventaja de que el consumidor ya está acostum­brado a investigarlos online, comparar precios y tomar decisiones rápi­das. Además, muchos de estos productos no requieren una experiencia física previa para concretar la compra.

Sin embargo, es importante destacar que hoy prácticamente cualquier rubro puede adaptarse al comercio electrónico. La clave no está tanto en el producto, sino en la capacidad de la empresa de construir una buena experiencia de compra, generar confianza y diferenciarse.

Déjanos tus comentarios en Voiz