El valor del trabajo es un eje central en departamentos como San Pedro, donde la cultura productiva está basada en el esfuerzo, constancia y compromiso.
En el marco del Día del Trabajador, en un informe de la Unión de Gremios de la Producción (UGP), productores reafirman que nuestro país se apoya en el esfuerzo diario de los trabajadores del campo, cuya labor en la agricultura y la ganadería constituye uno de los pilares más importantes del crecimiento y las exportaciones.
Desde el gremio remarcan que estos sectores no solo generan divisas, sino que también sostienen una amplia cadena de valor que impacta directamente en el empleo, tanto en zonas rurales como urbanas. En ese sentido, destacaron que el trabajo en el campo representa mucho más que producción:es un factor clave para la estabilidad económica y social.
Antonio Vasconcellos, referente de la Feria Agropecuaria San Pedro, afirmó que el valor del trabajo es un eje central en departamentos como San Pedro, donde la cultura productiva está basada en el esfuerzo, la constancia y el compromiso. “El trabajador paraguayo se distingue por su dedicación y capacidad, y es valorado tanto a nivel local como internacional”, sostuvo.
El informe también pone en foco el impacto del sector en la generación de empleo. Eventos como la Expo San Pedro movilizan entre 400 y 500 empleos directos en periodos puntuales, además de una importante cantidad de empleos indirectos en servicios como hotelería, gastronomía, transporte y comercio. Esta dinámica refleja cómo la actividad agropecuaria dinamiza economías regionales más allá de la producción primaria. Por su parte, Fabián Pereira, vicepresidente de la feria, subrayó el papel del trabajo rural como herramienta de transformación social. Señaló que en los últimos años se observa un cambio en la dinámica de zonas como San Pedro, donde el trabajo digno comienza a desplazar problemáticas históricas como la delincuencia.
“El proceso no es inmediato, pero se ve que el trabajo está ganando espacio y generando oportunidades reales”, indicó.
Mejorar salarios, desafío del sector empresarial
Solo 300.000 paraguayos, de una fuerza laboral de más de 3 millones de personas en edad de trabajar, perciben más de G. 10.000.000 mensuales.
En Paraguay, el crecimiento del empleo no se traduce necesariamente en mejores ingresos. En el marco del Día del Trabajador, el especialista en empleo Enrique López Arce advirtió que solo unos 300.000 paraguayos, de una fuerza laboral de más de 3 millones de personas en edad de trabajar, perciben salarios superiores a G. 10.000.000 mensuales. Esto equivale a cerca del 10 % del total, reflejando una marcada brecha en la calidad del empleo. El dato pone en evidencia uno de los principales desafíos del mercado laboral: no solo generar puestos de trabajo, sino mejorar los niveles de ingreso y productividad. “Faltan empresas grandes, mejorar salarios y ajustar leyes. Ese es el desafío”, sostuvo a la 1000 AM.
En los últimos años, nuestro país registró avances en la generación de empleo formal. El número de asalariados privados pasó de 1.101.000 en 2022 a cerca de 1.414.000 al cierre de 2025, lo que representa un incremento de alrededor de 300.000 trabajadores.
Este crecimiento está vinculado al desempeño de la economía, que permitió ampliar la base de empleo con ingresos mensuales estables. Sin embargo, el aumento en la cantidad no ha ido acompañado de una mejora significativa en los niveles salariales, lo que mantiene una estructura laboral con alta concentración de ingresos en un segmento reducido.
El comportamiento del empleo varía según el sector. En el ámbito primario, unas 423.000 personas se encuentran ocupadas, impulsadas por una buena campaña agrícola, especialmente en soja, y la expansión de la producción porcina. En construcción, el empleo creció en unos 2.000 puestos, sostenido por obras privadas, aunque con un freno en la obra pública debido a deudas pendientes.
En tanto, la industria emplea a cerca de 50.000 personas.
El mayor volumen de trabajadores se concentra en comercio y servicios, con cerca de 900.000 ocupados, aunque con una reducción estimada de 100.000 empleos. Finalmente, López Arce reiteró que más allá de los avances, el desafío central sigue siendo elevar la calidad del empleo. Esto implica generar condiciones para atraer inversiones, fomentar sectores con mayor valor agregado y mejorar la productividad.

