El valor del trabajo es un eje central en departamentos como San Pedro, donde la cultura productiva está basada en el esfuerzo, constancia y compromiso.

En el marco del Día del Trabajador, en un informe de la Unión de Gremios de la Produc­ción (UGP), productores reafirman que nuestro país se apoya en el esfuerzo dia­rio de los trabajadores del campo, cuya labor en la agricultura y la ganadería constituye uno de los pilares más importantes del creci­miento y las exportaciones.

Desde el gremio remar­can que estos sectores no solo generan divisas, sino que también sostienen una amplia cadena de valor que impacta directamente en el empleo, tanto en zonas rura­les como urbanas. En ese sen­tido, destacaron que el tra­bajo en el campo representa mucho más que producción:es un factor clave para la esta­bilidad económica y social.

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Antonio Vasconcellos, refe­rente de la Feria Agropecua­ria San Pedro, afirmó que el valor del trabajo es un eje central en departamen­tos como San Pedro, donde la cultura productiva está basada en el esfuerzo, la constancia y el compromiso. “El trabajador paraguayo se distingue por su dedica­ción y capacidad, y es valo­rado tanto a nivel local como internacional”, sostuvo.

El informe también pone en foco el impacto del sector en la generación de empleo. Eventos como la Expo San Pedro movilizan entre 400 y 500 empleos directos en periodos puntuales, además de una importante canti­dad de empleos indirectos en servicios como hotelería, gastronomía, transporte y comercio. Esta dinámica refleja cómo la actividad agropecuaria dinamiza economías regionales más allá de la producción pri­maria. Por su parte, Fabián Pereira, vicepresidente de la feria, subrayó el papel del trabajo rural como herra­mienta de transformación social. Señaló que en los últi­mos años se observa un cam­bio en la dinámica de zonas como San Pedro, donde el trabajo digno comienza a desplazar problemáticas his­tóricas como la delincuencia.

“El proceso no es inme­diato, pero se ve que el tra­bajo está ganando espacio y generando oportunidades reales”, indicó.

Mejorar salarios, desafío del sector empresarial

El número de asalariados privados pasó de 1.101.000 en 2022 a cerca de 1.414.000 al cierre de 2025.FOTO: ILUSTRATIVA

Solo 300.000 paraguayos, de una fuerza laboral de más de 3 millones de personas en edad de trabajar, perciben más de G. 10.000.000 mensuales.

En Paraguay, el crecimiento del empleo no se traduce nece­sariamente en mejores ingre­sos. En el marco del Día del Trabajador, el especialista en empleo Enrique López Arce advirtió que solo unos 300.000 paraguayos, de una fuerza laboral de más de 3 millones de personas en edad de trabajar, perciben salarios superiores a G. 10.000.000 mensuales. Esto equivale a cerca del 10 % del total, refle­jando una marcada brecha en la calidad del empleo. El dato pone en evidencia uno de los principales desafíos del mer­cado laboral: no solo generar puestos de trabajo, sino mejo­rar los niveles de ingreso y pro­ductividad. “Faltan empresas grandes, mejorar salarios y ajustar leyes. Ese es el desa­fío”, sostuvo a la 1000 AM.

En los últimos años, nuestro país registró avances en la generación de empleo formal. El número de asalariados pri­vados pasó de 1.101.000 en 2022 a cerca de 1.414.000 al cierre de 2025, lo que repre­senta un incremento de alre­dedor de 300.000 trabaja­dores.

Este crecimiento está vinculado al desempeño de la economía, que permitió ampliar la base de empleo con ingresos mensuales estables. Sin embargo, el aumento en la cantidad no ha ido acom­pañado de una mejora signi­ficativa en los niveles sala­riales, lo que mantiene una estructura laboral con alta concentración de ingre­sos en un segmento redu­cido.

El comportamiento del empleo varía según el sector. En el ámbito primario, unas 423.000 personas se encuen­tran ocupadas, impulsadas por una buena campaña agrí­cola, especialmente en soja, y la expansión de la produc­ción porcina. En construc­ción, el empleo creció en unos 2.000 puestos, sostenido por obras privadas, aunque con un freno en la obra pública debido a deudas pendientes.

En tanto, la industria emplea a cerca de 50.000 personas.

El mayor volumen de trabaja­dores se concentra en comer­cio y servicios, con cerca de 900.000 ocupados, aunque con una reducción estimada de 100.000 empleos. Final­mente, López Arce reiteró que más allá de los avances, el desafío central sigue siendo elevar la calidad del empleo. Esto implica generar condi­ciones para atraer inversio­nes, fomentar sectores con mayor valor agregado y mejo­rar la productividad.

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